
Comenzar a recibir una pensión representa un cambio importante en las finanzas personales, pero también puede modificar la situación fiscal del contribuyente. Por eso, el SAT recomienda mantener actualizada la información del Registro Federal de Contribuyentes (RFC) y revisar las obligaciones que correspondan según los ingresos obtenidos.
No todas las pensiones generan el mismo tratamiento fiscal. La Ley del Impuesto sobre la Renta contempla una parte exenta para jubilaciones y pensiones, mientras que el excedente puede estar sujeto al pago de ISR. Además, recibir otros ingresos o más de una pensión puede cambiar las obligaciones de la persona.
SAT: actualiza tu RFC al comenzar la pensión
Uno de los primeros pasos consiste en revisar que la información fiscal corresponda con la nueva situación. El SAT permite presentar un aviso de actualización de actividades económicas y obligaciones cuando cambian las actividades o las obligaciones fiscales. El trámite es gratuito y puede realizarse por internet con contraseña o e.firma.
Paso a paso:
- Ingresa al portal del SAT.
- Entra a Trámites del RFC y selecciona Actualización en el RFC.
- Elige el aviso de actualización de actividades económicas y obligaciones para persona física.
- Ingresa con RFC y contraseña o e.firma.
- Completa la información solicitada de acuerdo con tu situación actual.
- Confirma los datos y guarda el acuse de actualización.
El propio organismo señala que el aviso debe presentarse dentro del mes siguiente a aquel en que ocurra el cambio que lo motive.
SAT: revisa cuánto de tu pensión está exento
Otro punto que conviene revisar es el límite de exención. Las jubilaciones y pensiones pueden tener una parte libre de ISR hasta el equivalente a 15 veces la UMA diaria por cada día, de acuerdo con las reglas fiscales aplicables. Cuando el ingreso rebasa ese límite, el excedente puede quedar sujeto al impuesto.
Esto significa que no conviene asumir que toda pensión está libre de impuestos. El monto exento cambia conforme al valor de la UMA, por lo que para hacer un cálculo correcto deben utilizarse los valores correspondientes al ejercicio fiscal que se esté revisando.
También es importante distinguir entre una pensión pagada periódicamente y determinados pagos en una sola exhibición, porque su tratamiento puede ser diferente.
SAT: verifica si debes presentar Declaración Anual
La obligación de presentar una declaración depende de las circunstancias particulares de cada contribuyente. Entre los supuestos que pueden generar obligación están haber superado determinados ingresos anuales, tener más de un pagador o recibir otros ingresos acumulables.
Para salarios, el SAT contempla, entre otros casos, ingresos superiores a 400 mil pesos anuales, dos o más patrones simultáneos y la combinación con otros ingresos acumulables.
Por ello, una persona pensionada debe revisar su situación completa y no únicamente el monto que recibe cada mes.
SAT: qué hacer si recibes dos pensiones o ingresos extra
Recibir una segunda pensión o combinar el retiro con otras fuentes de ingresos requiere mayor atención. Por ejemplo, además de una pensión pueden existir recursos provenientes de arrendamiento, actividades profesionales, un negocio o intereses.
En estos casos, conviene conservar los comprobantes de cada ingreso y revisar las retenciones efectuadas durante el año. Si existen dos pagadores, también es recomendable comunicar la situación a las instituciones correspondientes para evitar diferencias entre las cantidades retenidas y el cálculo anual.
El objetivo es que la información reportada por los distintos pagadores coincida con la situación fiscal real del pensionado.
SAT: aprovecha correctamente las deducciones personales
Cuando corresponde presentar una declaración, las deducciones personales pueden disminuir la base sobre la que se calcula el impuesto y, dependiendo del resultado, contribuir a obtener un saldo a favor. Entre ellas se encuentran diversos gastos médicos, hospitalarios, dentales, lentes graduados y primas de seguros de gastos médicos.
Para evitar problemas, conserva las facturas y revisa que los datos fiscales sean correctos. Los gastos médicos deben pagarse mediante transferencia, tarjeta de crédito, débito o servicios, o cheque nominativo; los pagos en efectivo no son deducibles en estos casos.
Antes de presentar la declaración:
- Revisa que tu RFC aparezca correctamente en las facturas.
- Comprueba que el concepto corresponda al gasto realizado.
- Verifica la forma de pago.
- Consulta el Visor de deducciones personales.
- Conserva los comprobantes fiscales.
El Visor permite consultar los gastos identificados por la autoridad y revisar datos como RFC del emisor, folio fiscal, importe, forma de pago y tipo de deducción.
SAT: errores que puedes evitar como pensionado
Una revisión periódica puede prevenir varios problemas. Entre los más comunes están mantener desactualizada la información del RFC, desconocer que una segunda fuente de ingresos modifica las obligaciones, no revisar las retenciones y pagar gastos médicos en efectivo esperando después deducirlos.
También es importante no utilizar cifras antiguas para calcular la parte exenta de la pensión. Como la UMA se actualiza, el límite debe revisarse para cada ejercicio fiscal.
Finalmente, si existe duda sobre la obligación de declarar o sobre el tratamiento de un ingreso específico, conviene consultar directamente la información vigente de la autoridad o solicitar orientación fiscal. Mantener documentos, facturas y comprobantes ordenados durante todo el año facilita cualquier revisión posterior y permite presentar la información correspondiente con mayor precisión.