La deducción de gastos de auto ante el SAT es una herramienta fiscal que permite reducir el Impuesto Sobre la Renta (ISR) cuando el vehículo se utiliza como parte de una actividad económica. En 2026, este beneficio aplica para personas físicas con actividad empresarial, profesionistas independientes y empresas.
Sin embargo, para que el SAT reconozca estas deducciones, el uso del vehículo debe estar directamente vinculado con la generación de ingresos y cumplir con los requisitos establecidos en la ley fiscal.
Requisitos para deducir gastos de auto
El vehículo debe utilizarse de manera habitual para fines laborales o profesionales. La autoridad fiscal puede solicitar evidencia que demuestre que el auto es necesario para la actividad registrada ante el SAT.
Cada gasto debe estar amparado por un CFDI válido y, cuando el pago supere los 2 mil pesos, debe realizarse mediante medios electrónicos. Los pagos en efectivo no son deducibles en estos casos.
¿Qué gastos del automóvil son deducibles ante el SAT?
Entre los gastos que pueden deducirse se encuentra el combustible o la carga eléctrica del vehículo, siempre que se respeten los límites diarios establecidos por la autoridad fiscal.
También son deducibles los gastos de mantenimiento y reparaciones, como afinaciones, refacciones y cambio de llantas, siempre que el servicio esté relacionado con el uso del auto para trabajar.
Los trámites vehiculares, como verificación, refrendo o tenencia, pueden deducirse cuando el vehículo está registrado como herramienta de trabajo. Lo mismo ocurre con el seguro del automóvil, siempre que cubra un vehículo utilizado para generar ingresos.
En el caso de la compra del vehículo, este puede deducirse como inversión, aunque existen topes máximos definidos por la ley que limitan el monto deducible.

¿Quiénes están obligados a presentar declaración anual?
Deben presentar declaración las personas físicas con ingresos por honorarios, actividad empresarial, arrendamiento, inversiones o plataformas digitales. También quienes reciben ingresos de dos o más patrones, superan los 400 mil pesos anuales o perciben intereses, dividendos o premios.
El SAT también considera obligados a quienes obtienen ingresos del extranjero, realizan compra-venta de inmuebles o reciben condonaciones de deudas.
La declaración anual correspondiente al ejercicio fiscal 2025 debe presentarse en 2026. Para personas morales, el plazo va de enero al 31 de marzo. En el caso de personas físicas, la fecha límite es el 30 de abril de 2026.
No cumplir con estos plazos puede generar multas, recargos y la pérdida de beneficios como la devolución automática de impuestos.
¿Quiénes no están obligados a declarar ante el SAT?
Las personas que reciben ingresos únicamente por sueldos y salarios de un solo patrón, y que no superan los 400 mil pesos anuales, no están obligadas a presentar declaración anual, ya que el empleador realiza las retenciones correspondientes.
Sin embargo, pueden presentar la declaración de forma voluntaria si desean deducir gastos personales y recuperar impuestos pagados de más.
Deducciones personales permitidas por el SAT
Además de los gastos de automóvil, el SAT permite deducir gastos médicos, hospitalarios, dentales y oftálmicos, seguros de gastos médicos mayores, colegiaturas, intereses de créditos hipotecarios, donativos, gastos funerarios y aportaciones voluntarias al retiro.
El límite máximo de deducción es del 15 por ciento de los ingresos anuales o el equivalente a cinco veces la UMA anual, lo que ronda los 175 mil pesos. Todas las facturas deben cumplir con los requisitos fiscales y estar pagadas con medios electrónicos.