Las remesas hacia México podrían comenzar a enfrentar mayores filtros, comisiones y retrasos luego de la nueva estrategia financiera impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que busca endurecer la vigilancia sobre transferencias internacionales y operaciones financieras realizadas por migrantes sin estatus legal regular.
De acuerdo con un análisis de la firma YG Consultores, las fintechs, bancos y plataformas digitales que participan en el envío de dinero hacia México podrían enfrentar nuevos costos regulatorios y procesos más estrictos de verificación de identidad.
¿Qué cambia con las remesas en Estados Unidos?
La nueva orden ejecutiva llamada “Restoring Integrity to America’s Financial System”, firmada el 19 de mayo de 2026, instruyó al Departamento del Tesoro estadounidense a reforzar la supervisión de operaciones financieras consideradas de riesgo.
El documento argumenta que algunas transferencias internacionales de bajo monto podrían utilizarse para financiar actividades ilícitas, por lo que ahora bancos, procesadoras de pagos y plataformas digitales deberán aplicar controles más rigurosos.
Esto incluye revisiones adicionales sobre cuentas abiertas con números ITIN, transferencias internacionales y uso de ciertos documentos migratorios usados para el envío de dinero por remesas.
Así podrías sentir los cambios en México
Aunque las medidas se aplicarán en Estados Unidos, el impacto podría sentirse directamente en México entre las personas que reciben dinero de familiares en el extranjero. YG Consultores advirtió que los nuevos requisitos podrían traducirse en comisiones más altas, rechazos de operaciones y procesos más tardados para enviar dinero desde el territorio estadounidense.
Las plataformas digitales y fintechs utilizadas por migrantes podrían endurecer los filtros para validar la identidad de usuarios, especialmente en operaciones realizadas por personas sin residencia legal regular.

Bancos mexicanos podrían resentir el impacto
Instituciones financieras como BBVA, Banorte y Citibanamex figuran entre las entidades que podrían enfrentar mayores revisiones y costos operativos por el endurecimiento regulatorio. La consultora explicó que cerca de 11.5 millones de mexicanos viven actualmente en Estados Unidos y aproximadamente 35% se encuentra en condición migratoria irregular.
Ese grupo genera alrededor del 40% de las remesas que recibe México cada año.
¿Podrían caer las remesas en México?
El análisis advierte que, si las restricciones dificultan el envío de dinero por parte de migrantes indocumentados, las remesas podrían disminuir entre 10% y 20% anual.
Una caída de ese tamaño impactaría directamente el consumo y la economía de millones de hogares mexicanos que dependen de estos recursos para gastos básicos como alimentación, renta, salud y educación. YG Consultores incluso señaló que una reducción fuerte en remesas podría restar hasta 0.7% al Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
¿Las remesas pagarán impuestos en México?
Hasta ahora, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) mantiene que las remesas enviadas por familiares directos no pagan impuestos en México, ya que se consideran donativos exentos de ISR.
Sin embargo, si los montos acumulados superan ciertos límites anuales, las personas receptoras sí deben reportarlos dentro de su declaración anual.
Actualmente no existe un límite legal sobre cuánto dinero puede recibir una persona desde el extranjero, aunque las remesadoras y bancos sí manejan topes por operación y por tipo de cuenta bancaria.
La nueva estrategia financiera estadounidense también puso bajo vigilancia a empresas de servicios monetarios, plataformas peer-to-peer y aplicaciones digitales utilizadas para mover dinero entre países. Esto significa que apps utilizadas por migrantes para enviar remesas podrían comenzar a solicitar más documentación, verificaciones biométricas o comprobantes migratorios antes de autorizar operaciones