La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) detectó que la pasta dental Mitch de clorofila para dientes sensibles contiene hasta 10.9% menos producto del declarado en su envase, de acuerdo con el Estudio de Calidad publicado en febrero de 2026 en la Revista del Consumidor.
El producto indica un contenido neto de 100 mililitros, pero las mediciones de laboratorio registraron cantidades de 90.40, 89.05 y 89.40 mililitros. La diferencia más amplia equivale a un faltante de 10.95 mililitros respecto de lo anunciado.
El estudio de la Profeco incluyó 46 productos: 20 pastas, geles o cremas dentales convencionales; 10 destinados a la sensibilidad dental, y 16 con propiedades blanqueadoras. En total, el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor realizó 2 mil 251 pruebas.
Las muestras fueron adquiridas entre el 28 de octubre y el 14 de noviembre de 2025. Además de verificar el contenido neto, Profeco examinó la información comercial, el pH y la concentración de flúor, entre otras características.
¿Qué otras fallas encontró Profeco?
El análisis de la Profeco detectó irregularidades en el etiquetado y en las declaraciones comerciales de algunos productos. Según el reporte, dos productos presentaron información comercial incompleta y otros dos mostraron de manera incorrecta el símbolo de la unidad de medida de su contenido neto.
En el primer caso, las pastas G·U·M Ortho y G·U·M SensiVital+ no incluían en español el nombre, denominación o razón social y domicilio del importador, ni la leyenda que identifica el país de origen. Estas omisiones incumplen los requisitos de información comercial señalados en el estudio.
Respecto de los símbolos de las unidades de medida, Profeco identificó las presentaciones de Mitch de clorofila para dientes sensibles y Mitch de carbón activado para blanqueamiento. El reporte señala que la forma en que expresan el contenido neto no corresponde con los criterios establecidos en la normativa aplicable.
La revisión también encontró que YEMA & CO no comprobó las leyendas “Vegano” y “Libre de crueldad”, ni los símbolos que las acompañan. Esta observación se refiere a la falta de documentación técnica para respaldar esas afirmaciones, no a una conclusión general sobre todos los productos de la marca.
Las irregularidades identificadas son distintas: unas se relacionan con la cantidad de producto, otras con los datos obligatorios de la etiqueta y otras con declaraciones que deben contar con respaldo verificable.
¿Alguna pasta dental falló en flúor?
No. Las 46 pastas dentales analizadas cumplieron con la concentración de flúor establecida en la norma de referencia, según los resultados de Profeco. También todos los productos aprobaron la prueba de pH, con valores registrados entre 5.5 y 9.3.
El flúor contribuye a fortalecer el esmalte y proteger los dientes frente a los ácidos que provocan caries. Por eso, su concentración es uno de los parámetros que se revisan en los estudios de calidad de dentífricos.
El pH, por su parte, permite identificar el grado de acidez o alcalinidad del producto. Profeco recomienda elegir una pasta dental de acuerdo con las necesidades de cada persona y evitar productos extremadamente ácidos, debido al posible daño que pueden ocasionar al esmalte.
Las pastas blanqueadoras están diseñadas principalmente para ayudar a eliminar manchas superficiales y recuperar el tono natural de los dientes; no necesariamente cambian su color original. Las formuladas para sensibilidad dental atienden esa necesidad específica, por lo que conviene revisar sus características antes de comprarlas.
¿Qué hacer si compraste un producto con menos contenido?
Si una pasta dental contiene menos producto del que declara su envase, la persona consumidora puede presentar una queja ante la Profeco. Es recomendable conservar el empaque, el comprobante de compra y, si es posible, fotografías de la presentación y de su contenido para respaldar el reporte.
La queja puede iniciarse a través del portal oficial de la procuraduría: www.gob.mx/profeco. También se puede consultar Concilianet, la plataforma de conciliación en línea de Profeco, en concilianet.profeco.gob.mx, siempre que el proveedor participe en ese mecanismo.
Conviene distinguir entre presentar una queja por un producto que no cumple con lo declarado y solicitar orientación sobre los derechos de consumo. La vía disponible dependerá del caso y del proveedor involucrado.
El estudio completo de pastas dentales de Profeco, publicado en febrero de 2026, puede consultarse en la Revista del Consumidor. Ahí se detallan los resultados de las pruebas y las observaciones sobre contenido neto, etiquetado y composición.
La principal advertencia para quienes compran pasta dental es revisar que el contenido declarado corresponda con el producto recibido y verificar la información comercial del envase. Aunque todas las pastas analizadas cumplieron con los parámetros de flúor, el estudio documentó faltantes de contenido y otras irregularidades que pueden ser relevantes al elegir un dentífrico.

