Anualidad tarjeta de crédito. Piensa en esta comisión como una membresía de gimnasio: no te cobran por entrar un día, te cobran por tener acceso todo el año, aunque no lo uses. Eso mismo pasa con muchas (no todas)tarjetas clásicas. No pagas la anualidad por comprar, sino por el simple hecho de tener la tarjeta activa. Entender este punto evita una de las fugas de dinero más normalizadas del sistema financiero mexicano.
En 2026, la anualidad de una tarjeta de crédito clásica en México puede ir de 0 a más de 800 pesos al año, según el banco. Puede parecer poco, pero mal elegida es un costo fijo que se come beneficios, recompensas y tranquilidad financiera.
Meta descripción: Descubre cuánto cuesta la anualidad de una tarjeta clásica en 2026, qué bancos no la cobran y cómo evitar pagar hasta 800 pesos innecesarios.

Anualidad tarjeta de crédito: la calculadora de la realidad
La unidad real de valor aquí no es el límite de crédito ni los beneficios, es el costo anual efectivo por usar la tarjeta.
Fórmula simple:
Costo real = anualidad + comisiones frecuentes – beneficios que sí usas.
Ejemplo práctico:
- Tarjeta A: anualidad de $750
- Beneficios usados en el año: $300 (puntos, descuentos reales)
Costo neto = $450.
Si no usas beneficios, el costo real es $750 completos, aunque “no pase nada malo”.
Frase de defensa:
Si la anualidad supera lo que realmente aprovechas, no aceptes esa tarjeta.
Tarjetas clásicas sin anualidad en 2026
De acuerdo con información pública recopilada por la Condusef, cuatro bancos ofrecen tarjetas clásicas sin anualidad, ni para el titular ni para adicionales:
- Banregio
- Bancoppel
- Santander LikeU
- HSBC Zero
Advertencia clave: estas tarjetas suelen exigir al menos un uso mensual o un consumo mínimo. Si no cumples, el banco puede empezar a cobrar comisiones o cancelar beneficios.
Regla práctica:
Si no usas la tarjeta todos los meses, una “cero anualidad condicionada” puede salirte cara.
Anualidades que sí se cobran este año
Si decides contratar una tarjeta clásica con anualidad, estos son los costos anuales de referencia en 2026:
- Inbursa Clásica: $384
- Banorte Clásica: $695 (titular) / $300 (adicional)
- Banco del Bajío Visa Clásica: $700 / $350
- BBVA Azul: $748 (sin costo para adicionales)
- Afirme Clásica: $750 / $375
- Scotia Travel Clásica: $760 / $370
- Citibanamex Clásica: $815 / $405
Aquí el error común es fijarse solo en la marca del banco y no en el costo acumulado a largo plazo.
Comparativa estratégica: cuál conviene y para quién
Opción A: Tarjeta sin anualidad
Ventaja: Costo fijo cero.
Riesgo: Reglas de uso mensual; menos beneficios.
Opción B: Tarjeta con anualidad baja
Ventaja: Menor presión por uso mínimo.
Riesgo: Pagas aunque no la aproveches.
Opción C: Tarjeta con anualidad alta
Ventaja: Más beneficios si realmente los usas.
Riesgo: Es donde más dinero se pierde si no hay disciplina.
Dónde es más seguro: Opción A para uso básico.
Dónde puedes perder más: Opción C sin un patrón claro de consumo.
Anualidad tarjeta de crédito y otros costos invisibles
La Condusef advierte que la anualidad no es el único cobro relevante. Antes de decidir, revisa también:
- Comisión por reposición de plástico
- Comisión por disposición de efectivo
- Penalizaciones por pago tardío
- El CAT (Costo Anual Total), que integra todos los cargos
Una tarjeta con anualidad baja pero CAT alto puede ser más cara que una con anualidad mayor pero mejor estructura de costos.
Qué hacer antes de contratar o renovar
- Compara tarjetas en la herramienta oficial “Revisa, Compara y Decide” de la Condusef.
- Pregunta si la anualidad puede bonificarse por uso.
- Evalúa si tus hábitos justifican pagar una comisión anual.
La anualidad tarjeta de crédito no es un detalle menor: es un gasto silencioso que se paga incluso cuando no compras nada. En 2026, elegir bien puede ahorrarte hasta 800 pesos al año sin sacrificar acceso al crédito. La mejor tarjeta no es la más popular, sino la que cuesta menos para tu forma real de gastar.
Nota: Los datos mostrados son estimaciones con fines informativos a enero de 2026. Las comisiones pueden variar según el banco, el contrato y el perfil del usuario. La decisión final es responsabilidad del lector.