Una nueva modalidad de fraude ha surgido en redes sociales, donde personas se hacen pasar por brujos, tarotistas o guías espirituales para estafar con presuntos amarres amorosos, limpias energéticas y rituales de prosperidad.
¿Cómo operan los estafadores?
Según Éricka González, especialista en esoterismo y cartomancia, los fraudes aumentan especialmente durante octubre, mes en que crece la demanda de consultas espirituales.
En entrevista para Telediario indicó que estafadores suelen ofrecer lecturas gratuitas o trabajos exprés, prometiendo resultados inmediatos, pero su objetivo real es obtener información personal de las víctimas, como nombre, fotos y número telefónico.
Con estos datos, comienzan amenazas y exigencias de dinero, asegurando que la víctima o un familiar está bajo un mal espiritual que solo ellos pueden eliminar. Los precios inflados por “rituales” pueden llegar hasta 20 mil pesos.
“Abren la baraja y manipulan las cartas para decir lo que les conviene. Si sale la carta de la muerte, aseguran que es una advertencia de fallecimiento, cuando en realidad representa transformación y liberación”, explicó González.
Además, los estafadores utilizan redes sociales para captar víctimas mediante anuncios con imágenes místicas o promociones falsas. Una vez que establecen contacto, aplican chantaje emocional y psicológico, exigiendo pagos adicionales bajo amenazas de divulgar información o fotografías personales.
“Te piden cinco mil pesos y, si pagas, vienen más exigencias. Es un círculo de miedo y manipulación que deja a la gente asustada y endeudada”, alertó la especialista.
Éricka González hizo un llamado a la ciudadanía a desconfiar de las supuestas “lecturas gratis” o “trabajos garantizados”. “Si alguien te pide tus datos personales para hacer un trabajo espiritual, aléjate. Todo empieza como algo inofensivo y termina en una extorsión”.
