Estados Unidos lanza un salvavidas financiero para Argentina
En un giro inesperado que sacudió los mercados internacionales, Estados Unidos anunció una línea de financiamiento por 20 mil millones de dólares a Argentina, en medio de su peor crisis económica de la última década. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó el acuerdo de swap de divisas con el Banco Central argentino, además de una compra directa de pesos en el mercado, en lo que muchos interpretan como un rescate encubierto.
“Argentina enfrenta un momento de aguda falta de liquidez. La comunidad internacional, incluyendo el FMI, está unida detrás de Argentina, pero solo Estados Unidos puede actuar rápidamente. Y actuaremos”, declaró Bessent desde Washington, marcando un antes y un después en la relación económica bilateral.
Milei agradece a Trump y celebra una alianza de libertad
El presidente argentino Javier Milei no tardó en responder. Desde Buenos Aires, publicó un mensaje en la red X agradeciendo a su “amigo” Donald Trump por su “visión y liderazgo”. En sus palabras, este acuerdo marca el inicio de un nuevo capítulo en la cooperación económica hemisférica: “Juntos construiremos un hemisferio de libertad económica y prosperidad”, escribió el mandatario, que viajará a la Casa Blanca el próximo 14 de octubre.
El gesto fue interpretado por analistas como una señal de confianza política y económica hacia Milei, quien, pese a enfrentar tensiones internas y protestas sociales, ha logrado captar la atención del mundo financiero con su agenda de liberalización radical.
Un rescate con fines estratégicos y geopolíticos
Más allá de la ayuda financiera, el anuncio refleja el interés de Washington por mantener influencia en el Cono Sur frente al avance de China. Según Bessent, “una Argentina fuerte y estable que ayude a anclar un Hemisferio Occidental próspero es de interés estratégico para Estados Unidos”.
Esta afirmación deja claro que la decisión no solo busca aliviar la crisis económica de Buenos Aires, sino también garantizar que las reformas de Milei prosperen en un contexto global de tensiones comerciales y reconfiguración de alianzas.
El rol del FMI y el futuro de la economía argentina
El Fondo Monetario Internacional acompañará el paquete de ayuda con una línea de crédito adicional de 20 mil millones de dólares, ya comprometida desde abril. Bessent destacó la “estrecha coordinación” entre el ministro Luis Caputo y el FMI, subrayando la importancia de mantener disciplina fiscal y transparencia en la gestión de los fondos.
“Las políticas de Argentina, cuando están ancladas en la disciplina fiscal, son sólidas. Su banda cambiaria sigue siendo adecuada”, señaló el secretario del Tesoro, quien también elogió la determinación de Caputo para “liberar al país del peso muerto del Estado y atraer inversión privada”.
Entre la esperanza y la presión política
El acuerdo, sin embargo, no está exento de controversia. Legisladores demócratas en Washington han solicitado explicaciones sobre el paquete financiero, cuestionando la conveniencia de apoyar a un gobierno que, según ellos, compite directamente con los agricultores estadounidenses en sectores como la soja y los granos.
Mientras tanto, los mercados reaccionaron con cautela: el peso argentino mostró una leve recuperación y los bonos soberanos registraron un repunte moderado. Pero la pregunta clave sigue siendo si este apoyo financiero será suficiente para estabilizar una economía que lucha contra la inflación, la recesión y el descontento social.
El nuevo tablero de poder en América Latina
El respaldo de Estados Unidos a Argentina podría reconfigurar el equilibrio económico en América Latina. Con Milei impulsando una agenda de “capitalismo sin restricciones” y Trump buscando consolidar su influencia hemisférica, la región se encuentra ante una nueva era de relaciones financieras y políticas.
Para Washington, Argentina se convierte en una pieza clave para contrarrestar el poder de Pekín en infraestructura, energía y comercio. Para Milei, representa la validación internacional que tanto buscaba para su modelo de reformas. Y para los argentinos, un respiro que podría marcar el inicio de un largo camino hacia la recuperación.
