
EE. UU. exige a Delta y Aeroméxico romper alianza
La administración del presidente Donald Trump sorprendió a la industria de la aviación al anunciar que ordena a Delta Air Lines y Aeroméxico deshacer su empresa conjunta antes del 1 de enero. Esta medida busca eliminar la coordinación de decisiones de programación, precios y capacidad entre ambos operadores en rutas que conectan Estados Unidos y México. La acción subraya la creciente presión del gobierno estadounidense para garantizar la competencia en el sector aéreo.
Antecedentes de la medida
El Departamento de Transporte propuso en julio pasado esta acción como parte de un paquete de medidas dirigidas a regular la aviación mexicana. Según las autoridades, la alianza entre Delta y Aeroméxico ha generado efectos anticompetitivos que proporcionan una ventaja injusta en el mercado entre Estados Unidos y Ciudad de México. La decisión se enmarca en una política más amplia de supervisión de acuerdos internacionales en el sector aéreo.
La postura de Aeroméxico
Aeroméxico, a través de un comunicado oficial, lamentó la decisión del Departamento de Transporte estadounidense. La aerolínea destacó los beneficios que la alianza ha brindado en términos de conectividad, turismo y comodidad para los consumidores mexicanos. A pesar de la disolución obligatoria de la empresa conjunta, la aerolínea aseguró que los pasajeros no verán afectados sus servicios y podrán seguir utilizando la red de vuelos compartidos con Delta.
Implicaciones para Delta y el mercado
Aunque la medida ordena disolver la coordinación de la alianza, EE. UU. no exige que Delta venda su participación del 20 % en Aeroméxico. La empresa estadounidense deberá ajustar sus operaciones y revisar estrategias de mercado, mientras el gobierno supervisa que se cumpla la medida antes del inicio del año. Analistas señalan que la acción podría reconfigurar la conectividad entre ambos países y abrir espacio a competidores que buscan ampliar su presencia en rutas clave.
Impacto en la conectividad y el turismo
La alianza entre Delta y Aeroméxico había sido un pilar para el flujo turístico y comercial entre México y Estados Unidos. La coordinación permitía mayor eficiencia en horarios, conexión de vuelos y precios competitivos. La disolución obligará a ambas aerolíneas a replantear rutas y horarios, aunque la aerolínea mexicana asegura que la conectividad de los pasajeros se mantendrá, evitando afectaciones directas al turismo y los negocios.
Evaluación de expertos
Especialistas en transporte aéreo consideran que la medida refleja la política de Trump de supervisar de manera estricta alianzas internacionales que puedan limitar la competencia. Aunque Aeroméxico y Delta mantienen ventajas estratégicas por su red de vuelos, el gobierno estadounidense busca asegurar un mercado más equilibrado y evitar concentraciones de poder que afecten a los consumidores en Estados Unidos y México.