El precio del petróleo se disparó hacia los $100 por barril y luego se desplomó por debajo de los $70 en cuestión de horas. No fue magia, fue geopolítica. Te contamos la historia de pánico y alivio en los mercados y cómo, aunque no lo creas, afectó directamente a tu cartera.
Para la mayoría de la gente, el precio del crudo Brent o West Texas Intermediate (WTI) es una cifra abstracta en las noticias financieras. Sin embargo, durante los 12 días de la guerra entre Israel e Irán, esa cifra se convirtió en el sismógrafo más sensible del miedo global, experimentando una montaña rusa de pánico y alivio que tuvo consecuencias directas y tangibles para los bolsillos de millones de personas en todo el mundo, desde el conductor que llena el tanque de gasolina hasta el trabajador que ahorra para su jubilación en Lima.
Esta no es solo una historia de mercados; es la crónica de cómo la amenaza de una guerra lejana puede golpear tu economía personal de la noche a la mañana.
El Vértigo de los $100: Cuando el Mundo Temió el Cierre de Ormuz
A medida que el conflicto escalaba, con misiles cruzando los cielos de Irán e Israel, los mercados financieros comenzaron a entrar en pánico. El precio del petróleo, el alma de la economía mundial, se disparó. Los futuros del crudo Brent y WTI subieron más de un 4% en pocas horas. Los analistas de los principales bancos de inversión y agencias de energía comenzaron a desempolvar sus escenarios más pesimistas. La conversación en Wall Street, Londres y Singapur giraba en torno a una cifra psicológica: $100 por barril.
El temor no se basaba en la destrucción de pozos petroleros, sino en la geografía. Irán, en una posición de desesperación, podría tomar la «opción nuclear» económica: cerrar el Estrecho de Ormuz, el cuello de botella por donde pasa aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Un bloqueo, incluso temporal, retiraría millones de barriles del mercado, causando un shock de oferta catastrófico y una recesión global casi segura. Este «premium del miedo» se añadió rápidamente al precio, y el mundo contuvo la respiración.
La Caída Libre: Por Qué el «Débil» Ataque de Irán Desplomó los Precios
Y entonces, tan rápido como subió, el precio se desplomó. Tras el ataque estadounidense a sus instalaciones nucleares, el mundo esperaba una represalia iraní masiva. Pero la respuesta fue sorprendentemente calculada y limitada: un puñado de misiles balísticos contra la base de Al Udeid en Qatar, un ataque que, crucialmente, no dejó víctimas estadounidenses y, más importante aún, no incluyó ninguna acción contra el tráfico de petroleros en el Estrecho de Ormuz.
El presidente Trump lo calificó de «muy débil». Los mercados lo interpretaron como una señal inequívoca de desescalada. El «premium del miedo» que había inflado los precios se evaporó en un instante. En una sola jornada, los precios internacionales del petróleo cayeron más de un 7%, con el WTI hundiéndose por debajo de los $70 por barril. No fue una reacción a un aumento de la oferta, sino al alivio puro. Los operadores que habían apostado por el apocalipsis se apresuraron a vender.
«Los mercados lo interpretan como que hemos tenido éxito, que hemos eliminado su capacidad nuclear y que podemos apoyar cualquier contraataque.» – Paul Nolte, estratega de mercado de Murphy & Sylvest.
De Wall Street a Lima: Cómo un Conflicto en Medio Oriente Golpea tu Jubilación
Este drama financiero no se quedó en las pantallas de los traders. La volatilidad tuvo un impacto global directo. Un informe de Infobae Perú reveló cómo la guerra entre Israel e Irán estaba afectando negativamente la rentabilidad de los fondos de pensiones (AFP) de los trabajadores peruanos.
¿Cómo es esto posible? Los fondos de pensiones invierten los ahorros de sus afiliados en una cartera diversificada de acciones y bonos de todo el mundo. Cuando un conflicto de esta magnitud estalla, la incertidumbre hace que los mercados bursátiles caigan y la gente busque seguridad. Esto reduce el valor de las acciones en las que están invertidos los fondos de pensiones, contrayendo el valor del ahorro para la jubilación de una persona en Lima, que quizás nunca ha pensado en el Estrecho de Ormuz. Es el ejemplo perfecto de cómo, en la economía globalizada del siglo XXI, todos estamos conectados.
¿Qué Sigue para tu Cartera? El Dólar, la Inflación y la Incertidumbre
Aunque el cese al fuego ha traído calma, la volatilidad ha dejado lecciones. En tiempos de crisis geopolítica, los inversores huyen hacia activos considerados «refugio». El dólar estadounidense se fortaleció, al igual que los bonos del Tesoro de EE.UU.. Esto significa que los países con deudas en dólares o que dependen de las importaciones enfrentan mayores costos.
Además, aunque el precio del petróleo ha bajado, la amenaza de picos inflacionarios persiste. Un nuevo brote de conflicto podría volver a disparar los precios de la energía, lo que se traduciría en costos más altos de transporte y producción, y finalmente, en precios más altos para los consumidores en el supermercado. La guerra de los 12 días ha terminado, pero la incertidumbre económica que desató seguirá siendo una realidad en los meses venideros.
