
Coca-Cola y el Gobierno de México acuerdan reducir el consumo de azúcar
En un momento clave para la salud pública del país, la Industria Mexicana de Coca-Cola y la Secretaría de Salud alcanzaron un acuerdo histórico que busca reducir el consumo de azúcar entre la población y promover opciones más saludables. La noticia llega justo cuando el Congreso discute un posible aumento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para bebidas azucaradas, incluyendo los refrescos.
“La Industria Mexicana de Coca-Cola es sensible a las preocupaciones y prioridades planteadas por el Gobierno de México respecto de los índices de obesidad y diabetes”, señaló la empresa. “Reconocemos el rol que juega la industria de bebidas en construir soluciones a estos desafíos de salud que enfrentan las y los mexicanos”.
Un nuevo esquema fiscal para bebidas sin calorías
Como parte del diálogo con las autoridades, Coca-Cola anunció que se establecerá un impuesto reducido para bebidas sin calorías, como parte de una estrategia compartida para fomentar hábitos de consumo más saludables. Esta medida busca incentivar el cambio de productos con azúcar hacia opciones bajas o sin calorías.
La empresa también acordó una ruta de trabajo conjunta con la Secretaría de Salud para promover la reducción del consumo calórico general en México. En un país donde la obesidad y la diabetes representan problemas graves de salud pública, este tipo de compromisos empresariales podría marcar un antes y un después en la relación entre industria y gobierno.
Precios más bajos para opciones saludables
Uno de los compromisos más ambiciosos del acuerdo es establecer precios más bajos para bebidas sin azúcar respecto a las versiones con calorías. La estrategia busca motivar al consumidor mexicano a elegir productos más saludables, sin afectar su economía.
“Nos comprometemos a colaborar activamente con nuestros distribuidores, comercios y autoridades para que la diferencia de cuotas entre bebidas sin calorías y con calorías beneficie al consumidor”, destacó la empresa. “Nuestro objetivo es que las bebidas sin calorías tengan un precio menor que las equivalentes con calorías, promoviendo así opciones más saludables”.
Compromiso con la mercadotecnia responsable
Coca-Cola también implementará nuevas políticas de mercadotecnia responsable, un tema que ha generado debate por su impacto en niños y adolescentes. Entre las medidas anunciadas se incluyen:
- Eliminar la participación de menores de 16 años en su publicidad.
- Priorizar la promoción de Coca-Cola Zero sobre la versión regular.
- Limitar la publicidad de presentaciones mayores a un litro a contextos de convivencia familiar o social.
- Eliminar la publicidad directa de la presentación de tres litros, una de las más populares entre los hogares mexicanos.
Estas acciones responden a un llamado global por parte de los gobiernos y organismos de salud para regular la promoción de bebidas azucaradas y fomentar decisiones de compra más conscientes.
Coca-Cola Zero, protagonista rumbo al Mundial 2026
Como parte de la estrategia de transformación, Coca-Cola informó que Coca-Cola Zero será el producto central de su comunicación y campañas, incluyendo las promociones relacionadas con la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Además, la compañía trabajará junto con la Secretaría de Salud en un proyecto piloto para evaluar el impacto real de la migración de consumo hacia productos bajos o sin calorías. Este programa será monitoreado de manera conjunta por autoridades y representantes de la industria para garantizar resultados medibles.
Un cambio estructural en la industria refresquera mexicana
El acuerdo entre Coca-Cola y el Gobierno mexicano refleja un cambio estructural dentro de la industria de bebidas. Por primera vez, una de las empresas más influyentes del país se compromete públicamente a alinear sus intereses comerciales con los objetivos de salud pública.
La reducción de azúcar, la fijación de precios diferenciados, la mercadotecnia responsable y la cooperación con el gobierno no solo buscan proteger la salud de los consumidores, sino también fortalecer la reputación de la industria refresquera en México y en el mundo.
Con esta iniciativa, la Industria Mexicana de Coca-Cola marca el inicio de una nueva etapa en su relación con los consumidores y con el Estado, una etapa que apuesta por la innovación, la responsabilidad y la salud colectiva.