Chile exige a EE.UU. excluir el cobre de nuevos aranceles de Trump

Chile exige a EE.UU. excluir el cobre de nuevos aranceles de Trump
El cobre chileno, vital para EE.UU., podría ser afectado por aranceles del 50% anunciados por Trump. Chile busca integrarlo en negociación comercial clave.

Una lucha diplomática por su producto más valioso

El amanecer del lunes no trajo buenas noticias para el comercio internacional: mientras el mundo observa con atención el nuevo giro proteccionista de Donald Trump, en Santiago de Chile los nervios están a flor de piel. El cobre, piedra angular de la economía chilena y uno de los productos más codiciados por el mercado estadounidense, podría estar en la mira directa del nuevo paquete arancelario impulsado por el expresidente republicano, quien anunció una tarifa del 50% a partir del 1 de agosto.

En este contexto, una delegación chilena encabezada por autoridades económicas inició en Washington una ronda de conversaciones con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR). La misión: evitar que el cobre quede atrapado en la red de nuevas barreras comerciales y defender un sector que representa más de la mitad de las exportaciones chilenas hacia territorio estadounidense.

El cobre, clave en la relación bilateral

Chile: el mayor productor mundial del metal rojo

Chile no es cualquier proveedor. Es el mayor productor mundial de cobre, un metal estratégico no solo para la construcción y la manufactura, sino también para la tecnología verde, la electromovilidad y el desarrollo energético. Estados Unidos importa cátodos de cobre de Chile, insumo esencial para múltiples industrias. Su encarecimiento no solo afectaría a Chile, sino también a las cadenas de valor estadounidenses.

Así lo dejó claro el ministro chileno de Hacienda, Mario Marcel, durante una entrevista en la radio local Duna. “No nos serviría de mucho tener un acuerdo comercial que excluya al cobre y la madera, que representan más del 50% de nuestras exportaciones a Estados Unidos”, afirmó con tono firme.

El precedente: acuerdos donde se hacen excepciones

Un argumento con base: tratados anteriores han excluido materias primas

Marcel no se quedó en la crítica. Explicó que en otras negociaciones comerciales, los productos primarios como el cobre han sido tratados como casos especiales y han sido excluidos de medidas proteccionistas. De ahí su insistencia en que esta negociación no puede tratar el cobre como un elemento aislado, sino como un componente fundamental del vínculo comercial entre ambos países.

El mensaje es claro: si Estados Unidos busca fortalecer sus relaciones con América Latina y garantizar el flujo de insumos estratégicos, no puede darse el lujo de restringir uno de los recursos más importantes del continente.

Trump y su nueva política arancelaria

Un giro que sacude al mercado internacional

El anuncio de Trump sobre aranceles del 50% no es menor. Si se concreta, tendría efectos inmediatos sobre el precio del cobre, la competitividad de las exportaciones chilenas y la inflación en sectores clave de la economía estadounidense. La política comercial de Trump ha vuelto a girar hacia un enfoque nacionalista que privilegia la producción interna, incluso si eso implica tensiones con aliados estratégicos.

Chile, consciente de los riesgos, actúa con rapidez y diplomacia. Las reuniones en Washington pueden ser la última oportunidad para frenar una medida que, de entrar en vigor, sacudiría los cimientos del comercio bilateral.

Una economía en juego: lo que significa para Chile

Más que un metal: empleo, crecimiento y futuro

Para Chile, el cobre no es solo un producto de exportación. Es una fuente de empleo, de inversión extranjera y de desarrollo nacional. Afectar ese pilar tendría un efecto dominó sobre las finanzas públicas, los programas sociales y la estabilidad económica del país andino. La exclusión del cobre de los aranceles es una cuestión de supervivencia económica.

El momento de decidir

La diplomacia chilena se encuentra frente a un desafío mayúsculo. La inclusión del cobre en la negociación con EE.UU. no es una simple solicitud: es una exigencia que busca preservar la integridad de una relación comercial de décadas. Mientras Washington escucha, el futuro del cobre chileno pende de un hilo.

Si la razón se impone, el cobre será excluido. Si no, Chile deberá reconfigurar su estrategia comercial con uno de sus principales socios. Lo que está en juego no es solo un metal, sino el modelo económico de una nación.

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