La principal industria de Chile enfrenta una amenaza sin precedentes. La decisión de Estados Unidos de imponer un posible arancel del 50% al cobre ha encendido todas las alarmas en el país, obligando al gobierno del presidente Gabriel Boric a activar un plan de crisis y convocar a expertos para analizar el devastador impacto que la medida podría tener en la economía nacional.
La economía chilena, altamente dependiente de su principal producto de exportación, se encuentra en un estado de máxima incertidumbre. La noticia de que Estados Unidos, uno de sus socios comerciales clave, planea imponer un arancel del 50% al cobre ha sido recibida como un golpe directo a la línea de flotación del país.
La medida, anunciada por el presidente Donald Trump, ha generado una reacción inmediata del gobierno de Gabriel Boric, que ha optado por la cautela y el análisis técnico antes de una confrontación directa. El presidente anunció la convocatoria de un grupo transversal de expertos económicos para evaluar los alcances de la amenaza y diseñar una estrategia de respuesta.
El Impacto Económico: Un Análisis de Doble Filo
Los economistas chilenos ya están calibrando los posibles efectos de la medida, y el panorama es complejo. El análisis preliminar sugiere un impacto de doble filo :
Corto Plazo Favorable: Paradójicamente, el anuncio podría tener un efecto positivo inmediato. La expectativa de una menor oferta de cobre chileno en el mercado estadounidense podría hacer subir el precio internacional del metal, beneficiando temporalmente los ingresos fiscales de Chile por ventas a otros mercados como Asia y Europa.
Largo Plazo Negativo: Sin embargo, el consenso es que, de materializarse, el arancel sería perjudicial a mediano y largo plazo. Perder competitividad en un mercado tan importante como el de EE.UU. podría llevar a una contracción de la industria, afectando el Producto Interno Bruto (PIB) de 2026 en adelante, con consecuencias directas en el empleo y la inversión.
«Es desconcertante y se requiere más detalle. Los intereses de Chile están por sobre cualquier otra consideración y los vamos a defender con unidad nacional».
La Estrategia de Cautela y Diplomacia del Gobierno
Frente a la retórica de Trump, el gobierno de Boric ha decidido no escalar el conflicto verbalmente. El canciller Alberto van Klaveren ha reiterado que, hasta ahora, no ha habido una comunicación oficial de parte de Estados Unidos sobre la medida, y que todo se ha sabido a través de anuncios públicos.
La estrategia chilena se centra en varios ejes:
Diálogo con el Sector Privado: El gobierno ha activado reuniones con las principales compañías mineras que operan en el país para coordinar una postura conjunta y explorar mercados alternativos para los cátodos de cobre.
Análisis Técnico: Se ha puesto énfasis en que el cobre chileno, especialmente los cátodos de alta pureza, es crucial para la industria manufacturera y tecnológica de EE.UU. y no es fácilmente reemplazable. Estados Unidos importa cerca del 70-80% de sus cátodos desde Chile.
Unidad Nacional: El presidente Boric ha hecho un llamado a todos los sectores políticos, incluyendo a la oposición, para enfrentar la amenaza con «unidad nacional», una oferta que ha sido recibida con disposición por figuras como la alcaldesa Evelyn Matthei, quien puso a sus propios expertos a disposición del gobierno.
Chile, el mayor productor de cobre del mundo, se enfrenta a una prueba de fuego. La forma en que navegue esta crisis no solo definirá el futuro de su economía en los próximos años, sino también su posicionamiento en un escenario geopolítico global cada vez más volátil y proteccionista.
