BanCoppel dio un paso relevante en su estrategia de crecimiento al adquirir la cartera automotriz de CIBanco, institución señalada por el gobierno de Estados Unidos de facilitar lavado de dinero a organizaciones criminales a mediados del año pasado. La operación busca reforzar el portafolio de financiamiento para movilidad de BanCoppel, uno de los segmentos con mayor dinamismo en el sistema financiero mexicano.
CIBanco y el peso del negocio automotriz
De acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), al cierre del primer semestre del año la cartera automotriz de CIBanco sumaba 8 mil 302 millones de pesos. Este segmento representaba el 46% del negocio de financiamiento de la institución, lo que muestra su relevancia dentro de la estrategia de la firma antes de la venta.
El crecimiento de este portafolio fue significativo: en el mismo periodo de 2024 el saldo era de 6 mil 449 millones de pesos, lo que significa un aumento del 28.7% anual. Este dinamismo convirtió a la división automotriz en uno de los pilares de CIBanco, razón por la cual su adquisición resulta estratégica para BanCoppel.
BanCoppel refuerza su posición en crédito automotriz
Fuentes de BanCoppel confirmaron que la operación se concretó tras una investigación detallada y un análisis de riesgos. “Consideramos que la adquisición impulsa fuertemente la estrategia de crédito para movilidad de nuestra institución”, señaló la empresa.
Con esta compra, BanCoppel consolida su papel como un jugador relevante en el mercado de financiamiento automotriz en México, un sector en constante crecimiento impulsado por la demanda de vehículos nuevos y seminuevos, así como por los programas de financiamiento flexibles que ofrecen los bancos frente a las financieras de marca.
Contexto: el escrutinio internacional sobre CIBanco
La venta de esta cartera se da en un contexto complejo. En junio del año pasado, la Red de Control de Delitos Financieros de Estados Unidos (FinCEN) acusó a CIBanco, Intercam y Vector de participar en un esquema de lavado de dinero que habría permitido el movimiento ilícito de al menos 46 millones 591 mil dólares vinculados a organizaciones criminales.
Aunque la institución mexicana ha rechazado categóricamente las acusaciones, este señalamiento deterioró su imagen en los mercados internacionales y aumentó la presión regulatoria. En este marco, la desinversión de activos clave se interpreta como parte de una estrategia de reestructuración para recuperar estabilidad y confianza.
Movimientos en el sistema financiero mexicano
La operación entre BanCoppel y CIBanco no es un caso aislado. En semanas recientes, Multiva anunció la compra del negocio fiduciario de CIBanco, mientras que Kapital Bank informó que tomará control de una parte significativa de las operaciones de Intercam Grupo Financiero, incluyendo Intercam Banco y diversas entidades relacionadas.
Estos movimientos reflejan un proceso de reconfiguración en el sistema bancario mexicano, en el que instituciones medianas y en expansión aprovechan oportunidades de adquisición para reforzar sus portafolios de clientes y diversificar su oferta en sectores estratégicos.
El impacto para BanCoppel
La adquisición de la cartera automotriz le permitirá a BanCoppel incrementar su base de clientes y fortalecer su presencia en un sector que ha mostrado gran dinamismo. La apuesta por el crédito automotriz también está en línea con las tendencias de consumo en México, donde el financiamiento es un factor clave para el acceso a vehículos.
Además, la operación brinda a BanCoppel la posibilidad de diversificar sus ingresos y aumentar su competitividad frente a bancos con fuerte presencia en este mercado, como BBVA, Santander y HSBC.
Retos y perspectivas
Pese al optimismo, BanCoppel enfrenta desafíos importantes. La integración de la cartera de CIBanco implicará gestionar riesgos crediticios, garantizar la continuidad de los servicios a los clientes y mantener la calidad en la atención.
Por otro lado, la operación ocurre en un contexto en el que los organismos reguladores y las autoridades internacionales han intensificado la supervisión sobre las instituciones financieras mexicanas. BanCoppel deberá garantizar total transparencia en sus procesos para evitar cualquier asociación con los señalamientos de lavado que afectaron a CIBanco.
La compra de la cartera automotriz de CIBanco por BanCoppel representa una oportunidad estratégica para crecer en el mercado de financiamiento vehicular en México. Sin embargo, también plantea retos de integración, control de riesgos y cumplimiento regulatorio.
En un entorno donde el sistema financiero mexicano vive un proceso de reacomodo por adquisiciones y fusiones, BanCoppel busca posicionarse como un actor cada vez más sólido, al mismo tiempo que CIBanco enfrenta las consecuencias de las acusaciones internacionales.
El desenlace de esta operación marcará no solo el futuro de ambas instituciones, sino también el rumbo de la competencia en el sector bancario mexicano.
