Durante agosto, el peso mexicano mostró un desempeño positivo frente al dólar estadounidense. La divisa cerró el mes alrededor de 18.66 pesos por dólar, registrando una apreciación mensual de 1.13%, equivalente a 21 centavos respecto al cierre de julio. En ventanillas bancarias, el dólar se vendió en promedio en 19.10 pesos, 0.98% menos que el mes anterior.
El fortalecimiento del peso se dio en paralelo a un debilitamiento del dólar a nivel global, que retrocedió 2.2% en agosto tras su avance del 3.19% en julio. Además, las posiciones especulativas en el mercado de futuros de Chicago a favor del peso aumentaron 21.74% durante las cuatro semanas comprendidas entre el 30 de julio y el 26 de agosto.
Dentro de la canasta de principales monedas, el peso mexicano se ubicó en la posición 19 de las más apreciadas, detrás de divisas como el peso colombiano, la corona sueca y el florín húngaro.
Mercados globales y materias primas impulsan la recuperación
En el ámbito bursátil, los principales índices a nivel mundial cerraron con ganancias. El Dow Jones avanzó 3.20%, alcanzando un máximo histórico, mientras que el Nasdaq y el S&P 500 registraron incrementos de 1.58% y 1.91%, respectivamente. En México, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la BMV subió 2.28%, destacando emisoras como Industrias Peñoles (22.37%), Orbia (14.95%) y América Móvil (9.10%).
En el mercado de materias primas, el petróleo WTI retrocedió 7.58%, cerrando en 64.01 dólares por barril tras el anuncio de un aumento en la producción por parte de la OPEP+. Por su parte, el oro se fortaleció 4.79%, cotizando en 3,448 dólares por onza, impulsado por la expectativa de un recorte de tasas de la Reserva Federal el próximo 17 de septiembre.
El balance de agosto refuerza la tendencia positiva del peso mexicano y refleja la interacción entre movimientos globales de capital, política monetaria y desempeño de las materias primas.
