
La heroína del arco que cambió la historia
Valentina Murrieta se convirtió en símbolo de coraje y talento al guiar a México al tercer puesto del Mundial Femenil Sub 17 en Marruecos. Con solo 17 años, la arquera del América demostró una madurez excepcional al detener dos penales decisivos en la serie frente a Brasil, permitiendo que el Tri se impusiera 4-2 tras empatar 1-1 en tiempo regular. Su actuación no solo aseguró la medalla de bronce, sino que también escribió un nuevo capítulo en la historia del futbol femenino mexicano.
La consagración de una promesa
Desde las rondas previas, Murrieta había dejado ver su temple. En octavos de final ante Italia ya había atajado tres penales, mostrando una lectura impecable de los tiros rivales y una serenidad impropia de su edad. En el duelo por el podio, repitió la hazaña. Brasil comenzó arriba en la tanda con el gol de Gabi Push, mientras que Valeria Alvarado falló para México. Sin embargo, la brasileña Dulce María erró después y el marcador se equilibró. Fue entonces cuando Valentina se agrandó bajo los tres palos.
Dos atajadas que valen una historia
Murrieta detuvo los disparos de Kaylane y Dany Pereira, siendo este último uno de los momentos más dramáticos del torneo. El VAR intervino para revisar si el balón había cruzado la línea después del primer desvío, pero la joven arquera reaccionó con una atajada milagrosa, salvando el gol sobre la línea. Aquella jugada encendió la pasión del equipo y la esperanza de todo un país que siguió con el corazón en la mano la definición desde los once pasos.
La culminación de un sueño
Berenice Ibarra y Mía Villalpando no fallaron en sus disparos, y fue Fernanda Monroy quien selló la victoria definitiva. En la banca, Miguel Gamero, el técnico nacional, no pudo contener la emoción: “Estamos muy felices, las chicas lo merecían. Fue un torneo exigente y hoy demostraron carácter ante un gran rival. Este es solo el comienzo”, expresó con orgullo.
México, potencia en crecimiento
Con esta victoria, México consiguió su segunda mejor participación en un Mundial Sub 17 Femenil, después del subcampeonato en Uruguay 2018. Más allá del resultado, la generación que lidera Murrieta representa el futuro del balompié tricolor, una nueva camada que combina disciplina, técnica y pasión. El éxito en Marruecos no solo eleva el prestigio del futbol femenino nacional, sino que reafirma que el talento mexicano está listo para competir al más alto nivel.
El legado de Valentina Murrieta
Valentina Murrieta no solo detuvo penales: detuvo el tiempo. Con reflejos felinos, carácter firme y una sonrisa tranquila, la arquera del América se ganó un lugar en la memoria colectiva del futbol mexicano. Su nombre ya resuena entre las nuevas referentes de la Selección Nacional Femenil, y su historia inspira a miles de niñas que sueñan con defender un arco y vestir los colores de México en el futuro.