Tottenham y Manchester United empatan en un duelo de locura 2-2

Tottenham roza la gloria pero el United empata al 96’; Richarlison brilló y De Ligt rescató a los “Red Devils” en un vibrante 2-2.

Tottenham y Manchester United empatan en un duelo de locura 2-2
Tottenham y Manchester United igualaron 2-2 en un cierre dramático; De Ligt salvó al United al 96’ tras una remontada épica liderada por Richarlison.

Un empate con sabor a victoria y derrota a la vez

Tottenham y Manchester United ofrecieron un espectáculo digno de Premier League. En un duelo que tuvo drama, intensidad y emoción hasta el último segundo, ambos equipos se repartieron los puntos tras un 2-2 que dejó sensaciones encontradas en Londres. El conjunto local, que había logrado remontar con carácter y empuje, vio cómo en el minuto 96 Matthijs de Ligt silenció el estadio con un cabezazo salvador.

Durante la primera mitad, el Tottenham mostró iniciativa pero poca claridad. Xavi Simons trató de generar peligro entre líneas, mientras Richarlison buscaba espacios ante una zaga bien organizada. Sin embargo, los de Manchester fueron más efectivos y aprovecharon las dudas defensivas locales para tomar ventaja antes del descanso.

El primer gol del United nació de una jugada a balón parado. Bruno Fernandes ejecutó un tiro libre al corazón del área, y tras un rebote, Benjamin Sesko empujó el balón al fondo, marcando el 1-0 parcial. El Tottenham, con más posesión que precisión, se fue al vestidor sabiendo que debía cambiar el guion si quería evitar otro tropiezo.

Tottenham renace con fuerza en la segunda mitad

La reanudación trajo consigo una versión renovada del Tottenham. Los de Londres salieron decididos a presionar alto y forzar errores, y pronto encontraron grietas en la defensa visitante. Senne Lammens, portero del United, se convirtió en figura con una doble intervención espectacular: primero ante un remate de Cristian Romero y después al desviar una media volea de Joao Palhinha.

El VAR intervino al minuto 63 para anular un tanto de Johnson por fuera de juego tras asistencia de Richarlison, aumentando la frustración local. Sin embargo, el impulso del Tottenham no se detuvo. Los cambios de Ange Postecoglou le dieron frescura al equipo, especialmente con la entrada de Odobert, quien fue clave en el empate.

Al minuto 81, el recién ingresado extremo desbordó por la banda y asistió a Udogie, cuyo centro raso encontró a Mathys Tel. El joven delantero giró con maestría y definió con potencia, el balón se desvió en De Ligt y venció a Lammens para el 1-1. El estadio estalló.

Un cierre de locura que dejó sin aliento

La emoción no terminó ahí. Con el Tottenham lanzado al ataque, el Manchester United tuvo una ocasión clara con Sesko, pero Van de Ven apareció como un rayo para cortar el disparo y evitar el segundo de los visitantes. Era un partido de ida y vuelta, con el reloj marcando el final y las emociones a flor de piel.

En el minuto 91, el Tottenham completó la remontada con una jugada magistral. Odobert volvió a ser protagonista: tomó el balón fuera del área, disparó con potencia y Richarlison, con un toque sutil, desvió la trayectoria para marcar el 2-1. La euforia fue total, los jugadores se abrazaron y el público rugió convencido de que la victoria estaba asegurada.

Pero la Premier League nunca se da por terminada. En el 96’, cuando el Tottenham ya celebraba, el United obtuvo un tiro de esquina. Bruno Fernandes ejecutó con precisión milimétrica y De Ligt, anticipándose a todos, remató de cabeza para decretar el 2-2 definitivo. El silencio fue inmediato, la alegría se transformó en incredulidad y el empate cayó como un golpe de realidad para los locales.

Sensaciones opuestas y un duelo que quedará en la memoria

El Tottenham se fue con la sensación de haber perdido una victoria que merecía. Su reacción en el segundo tiempo mostró carácter y compromiso, pero los errores defensivos volvieron a costar caro. Richarlison fue uno de los más destacados, al participar activamente en la remontada y marcar un gol decisivo que, lamentablemente, no bastó.

El Manchester United, por su parte, se marchó con el alivio de haber salvado un punto en una noche complicada. El liderazgo de Bruno Fernandes y la solidez final de De Ligt fueron determinantes para mantener vivas sus aspiraciones en la lucha por los puestos europeos.

Este empate no solo deja a ambos equipos con un punto más, sino también con la lección de que en la Premier League ningún resultado está asegurado hasta el último segundo. Una historia de emociones, frustración y orgullo que define la esencia del fútbol inglés.

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