Cuando la mañana comenzó en Buenos Aires, la noticia cayó como un trueno: “Milei sorteo” se volvió tendencia instantánea. El presidente argentino decidió no viajar a Washington para asistir al sorteo de la Copa Mundial 2026, un evento clave donde se definirán los grupos del torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. El anuncio, hecho por su jefe de gabinete Manuel Adorni, desató un torbellino político y deportivo que expuso la fractura que crece entre la Casa Rosada y la Asociación del Futbol Argentino (AFA).
Era evidente que esta ausencia iba mucho más allá de un viaje cancelado. Era un mensaje.
La tensión que nadie esconde entre Milei y AFA
Desde su llegada al poder, Milei impulsó una de las transformaciones más radicales que el futbol argentino ha visto en décadas: permitir el ingreso de sociedades anónimas deportivas (SAD). La AFA, firme en su modelo de clubes como asociaciones civiles, reaccionó con dureza. Recurrió a la justicia y neutralizó el decreto presidencial.
Desde entonces, la relación quedó rota.
El episodio del “Milei sorteo”, lejos de ser aislado, es la continuación de una pulseada que escala cada semana, alimentada por gestos simbólicos, decisiones políticas y declaraciones cruzadas. Y en esta ocasión, lo que pudo haber sido un encuentro inevitable entre Milei y Claudio Tapia en Washington se transformó en otro capítulo de confrontación.
¿Por qué “Milei sorteo” se volvió un punto de quiebre?
La cancelación del viaje ocurre justo cuando la AFA enfrenta críticas por su polémica decisión de reconocer a Rosario Central como campeón de la Liga 2025, un título creado al sumar los puntos de todo el año. Solo un club levantó la voz contra esa resolución: Estudiantes de La Plata, presidido por Juan Sebastián Verón.
Y ese detalle no pasó desapercibido para Milei.
Durante la visita del canciller israelí Gideon Sa’ar, el presidente recibió al funcionario mientras lucía la camiseta de Estudiantes sobre su sillón presidencial. Un gesto calculado, simbólico y dirigido. Era el tipo de movimiento que anticipaba que el capítulo de “Milei sorteo” sería inevitablemente político.
Desde el vestuario hasta la Casa Rosada: el conflicto se intensifica
La tensión escaló aún más con el polémico episodio del domingo. Antes del partido de octavos de final, los jugadores de Estudiantes realizaron un gesto sin precedentes: le dieron la espalda a Rosario Central, el campeón recién proclamado por la AFA.
Ese acto simbólico retumbó como un golpe seco en el mundo del futbol argentino.
Y aunque Estudiantes ganó 1-0, fue la reacción de la AFA la que definió el tono de la semana: once jugadores suspendidos por dos partidos y Verón inhabilitado seis meses.
En ese contexto, con un clima de conflicto institucional en su punto más alto, el hecho de que el presidente se ausente del sorteo mundialista no parece casualidad. “Milei sorteo” se convirtió en un reflejo de una grieta que ya no se limita al fútbol, sino que roza decisiones de gobierno, modelos de gestión e incluso identidades culturales.
Más allá del Mundial: la narrativa política detrás de Milei sorteo
La historia no termina en Washington. La decisión del presidente se interpreta como un mensaje hacia adentro y hacia afuera. Internamente, reafirma su lucha por transformar el fútbol argentino en un modelo empresarial. Externamente, muestra una postura de confrontación con una AFA que él considera un núcleo de resistencia al cambio.
Es parte de su storytelling político: Milei se presenta como una figura que desafía estructuras históricas. La AFA, por su parte, se presenta como la guardiana de un modelo tradicional que resiste la privatización.
En el medio, el fútbol argentino se encuentra atrapado en una rivalidad que no deja de escalar.
El futuro tras la polémica y el cierre estratégico con Milei sorteo
Así, la historia de “Milei sorteo” ya no es sobre un evento que el presidente decidió no presenciar. Es sobre un conflicto que reconfigura la relación entre el poder político y el deportivo en Argentina. Es la antesala de un año mundialista donde la tensión entre el gobierno y la AFA marcará la agenda, los titulares y, probablemente, el futuro del fútbol nacional.
Porque si algo quedó claro al final del día es que esta ausencia terminó diciendo más que cualquier presencia. Y así, desde el primer minuto hasta el cierre, la tensión detrás de “Milei sorteo” se convirtió en el nuevo eje del debate argentino.
