El triunfo que marcó un antes y después para México
Lourdes Ponce, la atleta mexicana volvió a hacer historia al conquistar la medalla de oro en el maratón femenil de los Juegos Sordolímpicos, celebrados en Tokio, Japón. Con un tiempo de 2:49:30, la atleta cerró su participación con un resultado brillante que no solo enaltece su carrera deportiva, sino que también posiciona a México en un nuevo nivel dentro del deporte sordolímpico internacional.

Este logro representa el segundo metal dorado de Ponce en esta edición, luego de su triunfo previo en los 10 mil metros planos, convirtiéndose así en una de las figuras más destacadas de la delegación mexicana. Su desempeño reafirma el crecimiento, disciplina y potencial de los atletas con discapacidad auditiva que representan al país en competencias globales.
Lourdes Ponce: La mejor cosecha de medallas en la historia de México
El resultado de Ponce no llegó solo. Con su victoria, México alcanzó un total de cinco medallas, superando la marca histórica obtenida en la edición de Caxias do Sul 2022, donde se lograron tres preseas. Este nuevo récord confirma que el deporte sordolímpico mexicano vive un momento de evolución, consolidación y visibilidad.
Las medallas de plata conseguidas por Isabel Huitrón en judo y Freya Danae Nieves en atletismo se sumaron para reforzar el desempeño tricolor. A ellas se añade el bronce de Brenda Sánchez en taekwondo, disciplina en la que México ha tenido una presencia constante durante los últimos años. Cada uno de estos resultados aporta valor al trabajo que atletas, entrenadores, federaciones y familias realizan en conjunto.
La actuación de la delegación mexicana demuestra que, con apoyo institucional y preparación especializada, es posible competir al más alto nivel. Tokio 2025 deja el mensaje claro: México está construyendo una presencia sólida en los Juegos Sordolímpicos.
Un maratón que exigió estrategia, fortaleza y resistencia
El maratón femenil siempre ha sido una de las pruebas más exigentes del atletismo. Requiere no solo velocidad, sino resistencia mental, control emocional e inteligencia estratégica. Lourdes Ponce dominó cada aspecto de la competencia, demostrando temple y dominio técnico desde los primeros kilómetros.
La ruta en Tokio representó un reto adicional por las condiciones del clima y la humedad, pero la mexicana mantuvo un ritmo constante y administró su energía con precisión, lo que le permitió despegarse de sus rivales en los tramos finales. Su tiempo final de 2:49:30 refleja un desempeño excepcional y deja claro que se encuentra en un nivel de élite dentro del deporte sordolímpico.
Este triunfo no solo suma una medalla más, sino que reafirma la importancia de generar espacios competitivos, visibilidad mediática y apoyo económico para las atletas mexicanas que representan al país en escenarios internacionales.
¿Qué representan los Juegos Sordolímpicos para el deporte mundial?
Los Juegos Sordolímpicos son la máxima competencia para atletas con discapacidad auditiva y cuentan con un formato similar al de los Juegos Olímpicos. Se disputan más de 200 pruebas con medallas en 21 disciplinas, como atletismo, natación, basquetbol, futbol, voleibol, ciclismo, artes marciales y deportes de raqueta.
A diferencia de otros eventos deportivos adaptados, los atletas sordolímpicos compiten sin auxiliares auditivos como implantes cocleares o aparatos, lo que genera condiciones igualitarias y justas para todos los participantes. Este detalle técnico subraya el nivel de exigencia y la precisión que deben desarrollar los competidores.
México ha sido parte activa de la evolución de estos juegos, y con la actuación lograda en Tokio, queda claro que el país tiene potencial para convertirse en una potencia regional en deportes de alto rendimiento para personas con discapacidad auditiva.
Una inspiración para nuevas generaciones de atletas
La historia de Lourdes Ponce trasciende una medalla. Su victoria representa la perseverancia, disciplina y resiliencia de cientos de atletas mexicanos que entrenan en silencio, muchas veces con recursos limitados, pero con una determinación que los impulsa a romper barreras.
Su participación y sus dos oros en Tokio sirven como inspiración para nuevas generaciones de deportistas sordos que buscan un espacio en el deporte competitivo. También evidencia la importancia de fortalecer programas de detección de talento, becas deportivas y capacitación para entrenadores especializados.
Tokio 2025 quedará como una edición memorable para México, no solo por su récord histórico de medallas, sino por el ejemplo, liderazgo y espíritu de lucha que Lourdes Ponce dejó en cada kilómetro recorrido.