Los partidos de la Liga MX representan uno de los logros más difíciles de alcanzar dentro del fútbol mexicano. La constancia, el nivel competitivo y la capacidad para mantenerse durante décadas en la élite son factores indispensables para ingresar al selecto grupo de futbolistas con más encuentros disputados en la Primera División. A lo largo de la historia, únicamente unos cuantos jugadores han conseguido superar la barrera de los 680 partidos oficiales.
Más allá de los campeonatos o los goles en la Liga MX, el número de apariciones refleja la disciplina y la regularidad de quienes lograron convertirse en referentes de sus clubes y del balompié nacional. Algunos defendieron una misma institución durante buena parte de su carrera, mientras que otros construyeron su legado vistiendo varias camisetas.
En lo más alto del listado aparece Óscar «Conejo» Pérez, considerado uno de los porteros más longevos del fútbol mexicano. Su trayectoria profesional se extendió por más de dos décadas, tiempo en el que acumuló 741 partidos en la Primera División, una cifra que continúa siendo el récord histórico de la Liga MX.
El arquero debutó con Cruz Azul en la década de los noventa y posteriormente también defendió las porterías de Tigres, Jaguares, Necaxa y Pachuca. Su extraordinaria condición física le permitió mantenerse activo hasta los 46 años, una marca poco común incluso en el fútbol internacional y la Liga MX.
Los futbolistas con más partidos Liga MX
Después del «Conejo» Pérez aparece otra leyenda bajo los tres palos: Oswaldo Sánchez, quien cerró su carrera con 725 encuentros en la Primera División. El exguardameta de Atlas, América, Guadalajara y Santos Laguna fue uno de los jugadores más constantes de su generación y también dejó huella con la Selección Mexicana.
El tercer lugar en la Liga MX pertenece a Benjamín Galindo, uno de los mediocampistas más talentosos que ha producido el fútbol mexicano. El llamado «Maestro» disputó 706 partidos, destacando por su visión de juego, precisión en los pases y liderazgo dentro del terreno de juego.
Muy cerca aparece Jesús Corona, otro portero que logró escribir su nombre entre los grandes referentes de la Liga MX. Con 699 partidos, «Chuy» Corona desarrolló una exitosa carrera defendiendo principalmente a Tecos y Cruz Azul, además de conquistar múltiples títulos nacionales.
La quinta posición corresponde a Juan Pablo «Chato» Rodríguez, quien acumuló 685 encuentros oficiales. El mediocampista brilló especialmente con Santos Laguna y Atlas, convirtiéndose en uno de los futbolistas más regulares de su época gracias a su equilibrio entre recuperación y distribución del balón.
La longevidad también hace historia
Al revisar este ranking resulta evidente que la mayoría de los líderes fueron porteros o mediocampistas, posiciones donde la experiencia suele convertirse en una ventaja importante para prolongar la carrera profesional. La lectura del juego, el liderazgo y el cuidado físico permiten competir durante más temporadas al máximo nivel.
Estos registros también reflejan la evolución del fútbol mexicano, donde mantenerse vigente durante veinte años representa un enorme desafío debido a la exigencia física, la competencia por los puestos titulares y la llegada constante de nuevas generaciones.
Aunque varios futbolistas activos continúan sumando encuentros, alcanzar el récord de 741 partidos establecido por Óscar Pérez luce como una tarea complicada. La rotación de plantillas, las lesiones y el ritmo actual del calendario hacen que romper esa marca sea cada vez más difícil.
Por ahora, el «Conejo» Pérez permanece como el futbolista con más apariciones en la historia de la Primera División de México, acompañado por Oswaldo Sánchez, Benjamín Galindo, Jesús Corona y Juan Pablo Rodríguez, cinco nombres que construyeron un legado basado en la constancia, profesionalismo y permanencia, cualidades que los mantienen entre las máximas leyendas del fútbol mexicano.
