Francia ya asusta de verdad

Francia ya asusta de verdad
Francia ya asusta de verdad

Francia ha entrado en ese punto del Mundial en el que ya no basta con decir que gana, porque lo importante es cómo gana. El 3-0 ante Suecia, con dos goles más de Kylian Mbappé y otro de Bradley Barcola, fue un aviso bastante serio al resto de aspirantes. Hay avanzan con sufrimiento, otras que compiten y luego está esta Francia, que por momentos parece jugar con una marcha más que los demás.
Mbappé no está en el Mundial; está mandando en él

El Mundial de Mbappé empieza a ser una preocupación seria para cualquiera que se cruce con Francia. No necesita tocar veinte balones ni dominar todo el partido para romperlo. Le basta una carrera, un control orientado, un disparo o una aparición en el área. Ante Suecia volvió a marcar por partida doble y ya suma seis goles en el torneo, una cifra que explica mucho mejor que cualquier discurso por qué Francia es la gran favorita para la mayoría de bet deportivas.

Es capitán, líder emocional y referencia absoluta de una generación que ya sabe lo que es ganar un Mundial y perder una final de forma cruel. Más que perseguir récords, aunque los tenga cerca, parece obsesionado con llevar a Francia hasta el último día del torneo.

Una Francia con muchos caminos hacia el gol

Sería cómodo reducir todo a Mbappé, pero ahí precisamente está la trampa. Francia cuenta con Ousmane Dembélé, Michael Olise, Barcola, un banquillo lleno de soluciones y una plantilla que permite a Deschamps cambiar piezas sin bajar demasiado el nivel. En la fase de grupos ya había dejado claro que su ataque iba en serio, con diez goles en tres partidos, y contra Suecia mantuvo esa sensación de equipo que siempre encuentra una vía para hacer daño en cada tramo del encuentro.

La clave está en que Francia ya no parece aquella selección más calculadora que esperaba su momento con cierta frialdad. Ahora muerde antes, corre mejor y castiga cualquier pérdida. Eso sí, tanta alegría ofensiva también tiene su riesgo. El equipo ha concedido ocasiones y su nuevo equilibrio todavía puede ponerse a prueba ante rivales de más entidad.

¿Imparable? No, pero sí favorita

Conviene mantener cierta prudencia, porque en un Mundial la palabra “imparable” suele durar hasta el primer mal día. Francia lo sabe mejor que nadie. Un cruce incómodo, una expulsión, una lesión o diez minutos de desconexión pueden cambiarlo todo. Paraguay será el siguiente obstáculo y no aparece en el camino francés como un simple invitado, así que en los despachos franceses nadie debería comprar todavía el billete para la final.

Aun así, negar que Francia es favorita en las apuestas suena a llevar la contraria por deporte. Tiene pegada, jerarquía, fondo de armario, un seleccionador acostumbrado a este tipo de escenarios y un Mbappé que juega con gesto de propietario del torneo. ¿Puede caerse? Claro. ¿Hay selecciones capaces de competirle? También. Pero ahora mismo el Mundial mira a Francia de una forma distinta, como se mira al equipo que todos quieren evitar.

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