
Everton castiga a un Fulham sin reacción
La Premier League vivió otra noche amarga para el Fulham, que volvió a perder terreno en la tabla. El equipo londinense cayó 2-0 ante el Everton en el Hulk Dickinson Stadium, dejando en evidencia sus carencias ofensivas y una preocupante falta de intensidad. Los goles de Idrissa Gueye y Michael Keane hundieron a los dirigidos por Marco Silva, que ahora se ubican en la posición 15, apenas un punto por encima del descenso.
Para Raúl Jiménez, la noche tampoco fue distinta. El delantero mexicano fue titular, pero su participación se diluyó entre la presión rival y la falta de balones a modo. En 57 minutos sobre el césped, apenas registró un tiro a puerta, completó cinco pases y cayó en fuera de lugar en dos ocasiones. Su intento de cobrar una falta al minuto 38 fue bloqueado por la barrera, reflejando la falta de claridad en ataque del conjunto visitante.
Un primer tiempo sin brillo y con frustración
Durante los primeros 20 minutos, el encuentro fue un reflejo de la tensión que viven ambos clubes en la zona baja de la Premier. Sin grandes ocasiones, salvo un remate de cabeza de Alex Iwobi tras un centro de Kenny Tete, los equipos apostaron por la cautela. Raúl Jiménez tuvo su primera y única oportunidad clara al 33’, pero su disparo careció de potencia y fue contenido fácilmente por el portero rival.
El Everton, guiado por la experiencia de David Moyes, comenzó a presionar con mayor convicción. Michael Keane estuvo cerca de abrir el marcador con un cabezazo que Bernd Leno rechazó de gran manera. En el contrarremate, James Tarkowski anotó, pero el tanto fue anulado por fuera de lugar. Era la segunda vez que los locales veían cómo su gol era invalidado, pero la insistencia tendría recompensa antes del descanso.
En tiempo de compensación, el Everton encontró el premio a su esfuerzo. Tras un centro desde la izquierda, Tarkowski ganó en el aire y estrelló el balón en el travesaño. En el rebote, Idrissa Gueye apareció oportuno para empujar la pelota y poner el 1-0. El estadio estalló y los de Moyes se fueron al vestidor con ventaja y confianza.
Fulham sin ideas y Jiménez sustituido
La segunda mitad mostró a un Fulham desconectado, sin ideas ni profundidad ofensiva. El Everton siguió dominando y, aunque le anularon un tercer gol por fuera de lugar, nunca perdió el control del juego. Marco Silva intentó revertir la situación con dos cambios al minuto 60, siendo uno de ellos la salida de Raúl Jiménez para darle paso a Rodrigo Muñiz.
El mexicano se retiró con gesto serio, consciente de que su actuación había sido discreta y que su lugar en el once titular podría estar en riesgo. Fulham, sin su delantero estrella, siguió sin reacción y permitió que el Everton sentenciara el partido. Al 81’, Kiernan Dewsbury-Hall ejecutó un tiro de esquina perfecto que Michael Keane remató con potencia para sellar el 2-0 definitivo.
Un futuro incierto para Fulham y Jiménez
La derrota deja al Fulham en una posición comprometida. Con solo un punto de ventaja sobre el descenso, los dirigidos por Marco Silva deberán reaccionar de inmediato si no quieren revivir fantasmas del pasado. El rendimiento de Raúl Jiménez, por su parte, genera preocupación. El mexicano no ha encontrado regularidad ni gol, y su papel como referente ofensivo parece desvanecerse con cada jornada.
El calendario tampoco ayuda. Los próximos encuentros del Fulham serán ante rivales directos por la permanencia, y cada punto será vital. El equipo necesita recuperar su solidez defensiva y su eficacia en ataque, aspectos que fueron su sello en temporadas anteriores.
El Everton, en contraste, celebra una victoria que lo aleja de los puestos de peligro. Con un fútbol físico, disciplinado y directo, los de Moyes vuelven a mostrar señales de recuperación. La Premier sigue su curso, pero mientras unos celebran oxígeno, otros comienzan a sentir el peso del abismo.