Stefon Diggs, flamante receptor de los Patriots, finalmente habló sobre el video viral en un bote donde se le ve con una sustancia rosa. Su respuesta: «Mi vida personal es personal». La NFL y el equipo manejan el tema internamente. ¿Suficiente para calmar las aguas?.
El fichaje estrella de los New England Patriots, el receptor Stefon Diggs, se encontró en el ojo del huracán mediático mucho antes de pisar el emparrillado en un partido oficial. Un video viral, grabado durante el fin de semana del Memorial Day, lo mostraba en un bote pasando lo que parecía ser una bolsa con cristales de color rosa a unas mujeres. Tras semanas de especulaciones y silencio, Diggs finalmente enfrentó a los medios, aunque su respuesta dejó más preguntas que certezas.
La Versión de Diggs: Entre la Privacidad y la Presión Pública
En sus primeras declaraciones públicas desde el incidente, realizadas el martes después de la práctica del minicampamento de los Patriots, Stefon Diggs fue claro en su postura: «No hablo de mi vida personal con gente que no conozco personalmente». Aunque reconoció la profesionalidad de los reporteros presentes, insistió en mantener una línea divisoria.
Diggs confirmó haber tenido conversaciones tanto con el entrenador en jefe, Mike Vrabel, como con otros miembros de la directiva de los Patriots, y subrayó que el asunto «se está manejando internamente, en casa». Hizo eco de las palabras previas de Vrabel, quien había expresado su esperanza de que «todos estén tomando buenas decisiones». Cuando se le preguntó directamente sobre la naturaleza de la sustancia rosa visible en el video, Diggs se negó a entrar en detalles, repitiendo su postura sobre la privacidad de la conversación interna.
« Stefon Diggs: «He estado en esta liga 10 años. Puedes formular la pregunta de muchas maneras diferentes; obviamente voy a responderla de la misma manera.».
La estrategia de Diggs de apelar a la privacidad mientras admite discusiones internas es un intento clásico de controlar la narrativa y minimizar el daño reputacional. Sin embargo, en la NFL moderna, donde la vida de las estrellas está bajo un microscopio constante y los videos virales pueden borrar cualquier expectativa de anonimato, esta línea es cada vez más difusa. Su respuesta, aunque comprensible desde una perspectiva personal, puede ser percibida por algunos como evasiva, especialmente dada la naturaleza pública del incidente.
La Postura de la NFL y los Patriots: Silencio Oficial, Especulación Intensa
Tanto la NFL como los Patriots han optado por un perfil bajo públicamente. Un portavoz de la liga indicó previamente que no harían comentarios sobre el video. El entrenador Vrabel, por su parte, se limitó a decir que el equipo manejaría el asunto internamente.
Informes de fuentes cercanas al equipo, como Tom E. Curran y Albert Breer, sugieren que no habrá «consecuencias tangibles» derivadas directamente del video y que la drástica medida de cortar a Diggs, una inversión significativa para el equipo, ya no está sobre la mesa. Aparentemente, Diggs «recibió el mensaje» de Vrabel sobre las expectativas de conducta en Nueva Inglaterra.
No obstante, es crucial destacar una cláusula en el contrato de tres años y $69 millones que Diggs firmó con los Patriots: el jugador «no participará, no está involucrado y no se involucrará en ninguna conducta o actividad que sea ilegal, ilícita o inmoral». Esta cláusula, aunque el video en sí no pruebe ilegalidad (la sustancia no ha sido identificada y no hay cargos criminales), otorga a los Patriots una herramienta de presión considerable. La Política de Conducta Personal de la NFL es amplia y establece que el estándar para el personal de la liga es «considerablemente más alto» que simplemente evitar una condena penal, permitiendo a la liga investigar e imponer disciplina.
Aunque públicamente se busque minimizar el incidente, la existencia de esta cláusula y la intensa atención mediática aseguran que Diggs estará bajo un escrutinio riguroso. Cualquier futuro desliz podría tener implicaciones contractuales y disciplinarias serias. Por ahora, tanto el equipo como la liga parecen estar en una fase de «observación y advertencia».
Reacciones de Fans y Medios: Entre la Indignación y el Apoyo
La reacción del público y los medios ha sido mixta. Numerosos fans, especialmente en redes sociales, han pedido una investigación por parte de la NFL. Muchos han criticado la aparente contradicción de Diggs al exponer aspectos de su vida en plataformas públicas (su relación con la rapera Cardi B también ha aumentado su perfil mediático ) y luego apelar a la privacidad.
Comentaristas y exjugadores, como Scott Zolak, han cuestionado el compromiso de Diggs con el equipo a raíz de este tipo de incidentes. Por otro lado, algunos seguidores han defendido al jugador, argumentando que simplemente se estaba divirtiendo y que se está exagerando la situación.
« Un fan en X (ahora Twitter), citado en Times of India: «Es extraño cómo cada vez que este imbécil hace algo estúpido hay una cámara. Todo lo que este payaso está haciendo es por diseño. Intenta ser el centro de atención donde quiera que va y en los medios.».
Esta polarización refleja una división cultural más amplia sobre la conducta esperada de los atletas profesionales y el impacto de las redes sociales. Para los Patriots, representa un temprano desafío de relaciones públicas con su nueva y costosa adquisición.
El Veredicto del Juez: Diggs en la Cuerda Floja de la Percepción, Más que de la Ley (Por Ahora)
Stefon Diggs puede tener un argumento legal sobre su derecho a la privacidad, pero la corte de la opinión pública y, de manera más crítica para su carrera, las cláusulas contractuales de la NFL y las expectativas de su equipo operan bajo estándares diferentes. El incidente del bote, aunque no escale a consecuencias disciplinarias mayores esta vez, ya ha colocado una lupa sobre su comportamiento en el exigente entorno de Nueva Inglaterra. Su desempeño en el campo será, sin duda, el factor primordial para determinar su éxito con los Patriots. Sin embargo, su conducta fuera de él será igualmente crucial para evitar que esta «tormenta en vaso de agua» se convierta en un problema recurrente que pueda afectar no solo su legado, sino también su valor y permanencia en el equipo. La primera advertencia, aunque sea interna, ha sido emitida. El balón, ahora, está en su tejado.
