¡La presión de los pilotos de F1 surte efecto! Mohammed Ben Sulayem,
presidente de la FIA, ha insinuado que «considerará mejoras» a las polémicas reglas
que castigan los insultos y críticas de los pilotos, tras una oleada de indignación y acusaciones de «ley mordaza». ¿Se acerca el fin de la censura en la máxima
categoría?.
El polémico intento del presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, por silenciar
las críticas y el lenguaje soez de los pilotos de Fórmula 1 parece estar topándose con
un muro de resistencia. A finales de abril de 2025, en vísperas del Gran Premio de
Miami, Ben Sulayem publicó en Instagram que está «considerando realizar mejoras al
Apéndice B» del reglamento, que rige estos castigos, tras recibir «comentarios
constructivos».
Este aparente paso atrás llega después de meses de creciente tensión y un
endurecimiento de las sanciones para 2025, que permitían multas más elevadas e
incluso suspensiones para los pilotos reincidentes en el uso de lenguaje considerado
inapropiado o por comentarios que pudieran causar «daño moral o pérdida» a la FIA.
La Rebelión de los Pilotos: «No Somos Rappers»
La ofensiva de Ben Sulayem contra la libertad de expresión de los pilotos ha generado
un fuerte rechazo:
- Comparación desafortunada: El presidente de la FIA llegó a declarar que había que
diferenciar el automovilismo de la «música rap», un comentario que Lewis Hamilton,
siete veces campeón del mundo y único piloto negro de la parrilla, consideró con un
«elemento racial». - Pilotos sancionados y amordazados: Max Verstappen y Charles Leclerc ya fueron
sancionados el año anterior. Verstappen ha declarado sentirse inhibido para hablar
libremente, sugiriendo que cualquier crítica a las decisiones de la FIA podría
acarrearle más problemas. Tras una penalización en Arabia Saudita, se negó a
comentar por temor a represalias. - La adrenalina del momento: Verstappen también argumentó que, en la F1, con
micrófonos constantemente abiertos, es natural que se escapen exabruptos debido a
la adrenalina, algo que en otros deportes no se capta con tanta facilidad. Sugirió que
las emisoras deberían filtrar el lenguaje en lugar de penalizar a los pilotos.
«Sé que no puedo insultar aquí, pero al mismo tiempo, tampoco
puedes ser crítico.» – Max Verstappen, sobre las reglas de la FIA.
¿Un Triunfo para la Libertad de Expresión?
La posible flexibilización de las normas por parte de Ben Sulayem es vista por
muchos como una victoria para los pilotos y para la autenticidad del deporte. El
expiloto de F1 Timo Glock había criticado abiertamente a Ben Sulayem por causar
«tanta controversia» y por no favorecer la emoción cruda que los aficionados desean
ver.
La comunidad de la F1 espera ahora ver si estas «mejoras consideradas» se traducen
en un cambio real que permita a los pilotos expresarse con mayor libertad, sin el
temor constante a sanciones desproporcionadas. La línea entre la protección de la
imagen del deporte y la censura es delgada, y la FIA parece estar, finalmente,
escuchando las voces de sus principales protagonistas.
El debate sobre hasta dónde debe llegar el control sobre lo que dicen los atletas en
un entorno de máxima presión y visibilidad global sigue abierto. Sin embargo, este
giro sugiere que la FIA podría estar reconociendo que la pasión y la personalidad de
sus estrellas son activos valiosos, no problemas a reprimir.
¿Deberían los pilotos de F1 tener total libertad para decir lo que piensan,
incluso si incluye insultos? ¡Únete al debate!
