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Yucatecos pasan el día con sus muertos

por La Verdad

Poco a poco arriban a los cementerios de la ciudad, cientos de personas para honrar la memoria de aquellos seres queridos que se ‘adelantaron en el camino’

Verónica Camacho/Diario La Verdad MÉRIDA, Yucatán.- Poco a poco, desde las primeras horas del día, y aprovechando que fue un día nublado, comenzaron a llegar familias a los cinco cementerios, (General, Florido, Jardines de la Paz, Chuburná y Xoclán), para limpiar, pintar o reparar las tumbas donde se encuentran sus seres queridos, como tradicionalmente se acostumbra para estas fechas del Día de Muertos. Entre los cinco camposantos suman alrededor de 67 mil bóvedas. Xoclán, es el panteón más grande de Mérida en extensión y en número de bóvedas. Como en el resto de los cementerios, hay gente que se ofrecen como limpiadores de tumbas.  Algunos de estos servicios llegan a costar hasta 400 pesos por bóvedas simples y hasta mil pesos por las estructuras más grandes. Sin embargo, por los altos costos que conlleva el arreglo, muchas de las personas prefieren llevar sus escobas y pintura, para que ellos mismos hagan ese trabajo y dejar lo mejor posible la última morada en la que se encuentran sus seres queridos.  Parte de este trabajo consiste en quitar la hierba, barrer la bóveda, de ser necesario, pintarla, y finalmente, colocar ofrendas florales.  

NUDO EN LA GARGANTA

La mayoría de las personas permanecen en los camposantos prácticamente todo el día, como la señora María, quien desde temprano llegó a limpiar la tumba de su mamá. ‘No es el único día que vengo, también lo hago para el día de su cumpleaños y el día de su fallecimiento.  Cuando vengo traigo flores y le rezo, también le platico cómo está la familia y también le digo cuánto la extraño’, dice con voz entrecortada.
Más adelante está don Ignacio, quien junto con su hijo y un nieto llegan a limpiar la tumba de su hija, y de su esposa. ‘Mi hija murió de nene y mi esposa hace un par de años, pues estaba enferma de diabetes’, comenta. Los tres explican que no ocupan a los limpiadores porque cobran muy caro y pues como es el único día que vienen a visitar a sus familiares vienen preparados para pasar todo el día con ellas.  También hay familias que llevan alimentos para compartirlos con sus difuntos, mientras hacen sus labores de limpieza. Por tradición el menú consta de la comida preferida del fallecido.

BAJAS VENTAS

Aunque se esperaba ver mucho movimiento, se pudo ver poca gente visitando el cementerio, y los vendedores de flores lo saben, pues señalaron que sus ventas están bajas, por lo que esperan que hoy y mañana logren mejores resultados.  Una de las venteras de flores, quien no quiso dar su nombre, indicó que cada año se hace más difícil la venta, primero porque las flores se encarecen y luego porque la gente compra poca o prefiere dejar una veladora. La flor de cempasúchil, que cabe aclarar viene del Estado de México, y que no es tradicional de los altares de Yucatán, tiene un costo de 60 y 120 pesos.  La flor de muerto terciopelo rojo, que es más común en el estado vale 60 pesos. Si alguien quiere un arreglo floral lo puede encontrar en el mercado entre los 100 o 150 pesos. Una veladora cuesta alrededor de 15 o 25 pesos según el tamaño.

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