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Wilberth Herrera, un genio creativo del teatro en Yucatán
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Wilberth Herrera, un genio creativo del teatro en Yucatán

Recordamos a don Wilberth Herrera de la propia voz de sus hijos, herederos de un legado incalculable

por LaVerdad

Wilberth Herrera, un genio creativo del teatro en Yucatán

Wilberth Herrera, un genio creativo del teatro en Yucatán

Hablar de don Wilbeth Herrera es hacerlo de un genio cuya aportación a la cultura de nuestro estado es invaluable. Sus icónicos personajes nos deleitaron tanto en el teatro Pedrito como en la televisión, donde la crítica social tan inteligente, tan atinada, ocasionaba carcajadas espontáneas. Llegamos a quererlos tanto que incluso era doloroso perderse alguno de los capítulos del programa de TV.

Para conocer más de cerca al hombre detrás del genio visitamos el emblemático teatro pedrito, donde Andrea y Pedro Carlos amablemente nos abrieron las puertas del local, pero también las de su corazón.

¿Llegan a dimensionar el enorme cariño que la sociedad yucateca le tiene a su padre?

ANDREA: Yo me di cuenta precisamente el día del funeral de mi papá, porque una parte fue aquí en el teatro Pedrito y luego lo llevamos al teatro Peón Contreras a recibir los honores  y estuvo pletórico de gente desconocida que llegó a darle el último adiós a mi papá, que me decía: ‘tú papá me hizo muy feliz, tu papá me dio una gran infancia, tú papá fue el mejor’, ahí creo que dimensioné y como ha ido pasando el tiempo después que él no está me ha caído más el veinte de esta situación

PEDRO: Siempre la cercanía te impide ver con proporción adecuada las cosas, pero al ir pasando el tiempo, el conocer a gente que de alguna manera tuvo contacto con él te das cuenta que tan importante fue para mucha gente, yo hasta la fecha me encuentro gente en los conciertos que me preguntan no por lo que acabo de hacer sino por mi papá, por los títeres, por Andrea, y te das cuenta de cuanto impacto tuvo en nuestra sociedad, en nuestra idiosincrasia yucateca.

¿Cómo fue crecer con él? ¿Cómo fue la infancia de ustedes?

ANDREA: Yo creo que se divide en dos fases, la primera fue sumamente divertida y diferente, desde muy chiquititos grabábamos películas, mi papá hacía guiones, hacíamos títeres, aprendimos a trabajar, lo que nos convirtió en tres hermanos muy responsables. Pero también hay la otra parte que es el haber convivido con el genio que tenía su espacio, su momento, sus tiempos, había que respetar mucho el tiempo en que él creaba, el tiempo en que no quería que supiéramos las sorpresas había que respetarlo.

PEDRO: Hubo como una zona nebulosa en que parte de las cosas que hacían las familias normales no hicimos nosotros porque no teníamos tiempo, porque mi papá era como somos nosotros adictos al trabajo. Para nosotros la palabra vacaciones era como un poco extraña. Ir a la playa, descansar, olvídate de eso, no fuimos una familia que lo tuvo mucho pero tampoco lo añoró mucho, estábamos realmente en la adrenalina pura, no solamente haciendo las obras y la sala de fiestas donde nosotros trabajamos desde chiquitos, sino con la adrenalina de trabajar con mi papá, porque había que seguirle el ritmo, era una persona que llegaba y te decía tengo este guión y necesito que me hagas música de misterio pero mezclada con esta pieza de Juan Gabriel, teníamos que ser muy ingenioso para poder seguirle el ritmo.

Ese grado de genialidad me imagino que fue fundamental para impulsar la creatividad de cada uno de ustedes

ANDREA: Sí, yo creo que además, esa genialidad es la que hizo que él llegara hasta donde llegó, que su trabajo haya llegado y siga llegando a todos lados, porque él hizo todo un retrato de la sociedad, esa genialidad de ver algo más de lo que todos nosotros vemos. Me he puesto a pensar y no encuentro hasta ahora a nadie y quizá no encontremos que tenga esa chispa, esa genialidad, esa visión, ese ojo diferente para poder ver en las gentes, en la sociedad, en el mundo algo completamente diferente

La retroalimentación que les dio su papá con la cuestión del humor, ¿Qué tanto LES afectó para bien o para mal sí esto es posible?

PEDRO: wow, es una pregunta muy interesante, cuando eras blanco de alguna crítica de él no te daba ninguna risa, porque era muy inteligente y te decía exactamente lo que quería decirte de una manera en la que no podías llevarle la contraria, a mí me gusta mucho la definición de la ironía que dice que la ironía es la inteligencia del mal humor, y él era profundamente inteligente y profundamente irónico que era mucho de lo que representaba en sus obras esa inteligencia para decir las cosas que a veces  te estas riendo de algo doloroso, de algo que no debería ser en la sociedad y sin embargo te saca una sonrisa con eso.

¿Y en tu caso Andrea?

ANDREA: Lo mismo, el humor que el manejaba, toda la forma de retratar, de buscar, también manejar esto entre él y yo, creo que éramos un poco parecidos en nuestra forma de ser, nos queríamos muchísimo, nos amamos profundamente y nos admiramos también, bueno, yo lo admiraba mucho a él, no sé si él a mí pero yo a él sí, yo lo veía como el hombre perfecto, pero bueno, tenía sus cosas como todos...

PEDRO: Luces y sombras definitivamente. Pero fíjate como tuvo tanto talento para retratar a tanta gente de nuestra sociedad que muchas personas le reclamaban que los hubiera sacado en los programas, cuando no era así, cuando no era por esa persona en particular…

Sino que era un óleo del contexto social

PEDRO: Exacto, un óleo donde se veía reflejado, entonces creo que tuvo un gran talento en la observación de la sociedad.

Además amaba sus raíces, a su estado

ANDREA:  Sí, entre todo él era muy respetuoso de sus raíces, de nuestra cultura, el defendía a capa y espada que una mestiza mujer es para respetar no para burlar, él amaba profundamente a Yucatán, a Mérida, a cada rincón, él viajaba para convivir con la gente, de hecho Lela Oxkutzcaba sale porque él conoce en Oxkutzcab a gente sumamente amable y tan chévere que él fue a palpar, a vivir esto de cerca.

Pronto retomaremos esta interesante charla, donde hablaremos de los emblemáticos personajes Lela y Chereque, también  del acercamiento que Andrea, Juan y Pedro han tenido con las televisoras locales y cuál fue la respuesta de ambas. Pero sobre todo hablaremos del invaluable legado de don Wilberth Herrera, el cual sus hijos aceptan que pertenece también a la sociedad yucateca.

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