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veterinarias “patito” EN YUCATÁN
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Toleran a veterinarias “patito” de Yucatán

Las autoridades permiten lucrativo negocio a costa de la salud de las mascotas; se ha registrado la muerte de diversas especies, sin que los pseudo médicos reciban castigo. 

por LaVerdad

veterinarias “patito” EN YUCATÁN

veterinarias “patito” EN YUCATÁN

Desde hace 20 años más de una docena de veterinarias “´patito” distribuidas en los cuatro puntos cardinales de la ciudad operan bajo la anuencia de las autoridades federales, que permiten un jugoso negocio a costa de la salud e incluso del fallecimiento de las mascotas, sin haber castigo para los responsables.   

Los médicos veterinarios zootecnistas, Arturo Rodríguez Mezquita y Enrique Marin Pech, presidente y Director del Comité Científico del  Colegio de Médicos Veterinarios en Pequeñas Especies A.C. respectivamente, denunciaron que las autoridades del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) encabezadas por Francisco Javier Trujillo Arriaga -director en jefe durante la administración de Enrique Peña Nieto-, no han sido capaces de poner fin a esta práctica fraudulenta.  Manifestaron su confianza en que las nuevas autoridades en la entidad, representadas por el MVZ José Joaquín Peral Rodríguez, Representante Estatal Fitozoosanitario y de Inocuidad Agropecuaria y Acuícola del Estado de Yucatán tome cartas en el asunto.

Peor aun cuando se ha detectado un incremento por malos servicios de personas sin la preparación debida, que carecen de título, cédula profesional y la experiencia que les permita ejercer como tal para dar un buen servicio médico, que redunde con certeza y confiabilidad en el diagnóstico proporcionado.  

Manifestaron su confianza en que las nuevas autoridades que acompañan a AMLO hagan caso y pongan manos en el asunto para evitar este desprestigio a la profesión.    

“Un auténtico médico veterinario, como cualquier otro profesionista paga sus estudios, impuestos, garantiza su trabajo, mantiene una probada ética profesional, por lo que resulta sorprendente que las autoridades sabiendo de la existencia de estos seudo-veterinarios y el enorme daño que causan a los verdaderos profesionistas no hagan nada por regularlos”, sentenciaron. Las autoridades no hacen su trabajo como debiera ser, ya que esta es una problemática que incumbe a la sociedad y a los profesionales regulares, profesionales que se han esmerado en el estudio para poder proporcionar un buen servicio con ética y responsabilidad.

 

Directamente la Secretaría de Agricultura a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, que es la que regula a través de la  norma mexicana 064-2000 no solo a los médicos veterinarios, sino todo tipo de negocio de este giro.

Esa norma indica todos los requisitos con lo que debe de cumplir cualquier establecimiento, desde un hospital hasta una veterinaria. Es la dependencia federal que regula y claro a través de las delegaciones tienen que hacer su trabajo y bueno, tenemos a la Secretaría de Educación Pública que es la que lleva el registro de la titulación, de las cédulas profesionales.  “También tendría que hacer su trabajo de verificar esos centros, averiguar quiénes están a cargo, saber si están titulados, si están certificados, si están capacitados, si están físicamente trabajando  o nada más tiene el nombre amparando la operación del negocio.

Por su parte el doctor Enrique Marin Pech dijo que desde hace al menos dos décadas se sabe con precisión cuáles son las personas que ejercen ese tipo de anomalía. “Eso ha pasado porque las autoridades no cuentan con el perfil adecuado, nunca fueron médicos veterinarios checando a otros médicos. La Sagarpa, por ejemplo, fue dirigida por técnicos que no tenían un perfil adecuado, de ahí mismo se sugería cómo debían poner un  negocio sin que el no ser médico veterinario fuera un requisito; les decían pon una estética y no tienes ningún problema, y bajo el amparo de una estética, bajo el amparo de una farmacia, empezaban a ejercer papeles como profesionistas”. 

El otro punto delicado fue la industria farmacéutica que siempre manifestó la posología - es decir la determinación de las dosis en que deben administrarse los medicamentos-,  en sus productos, entonces cualquier persona podía recetar sin necesidad de ser médico.

El doctor Rodríguez advirtió de otras zonas sensibles que podrían detonarse de permitir estas malas prácticas. “Las consecuencias en primer lugar serían la salud pública que se vería afectada terriblemente si tuviéramos un problema de un brote de rabia por decir, que se acrecentara la zoonosis en leptospira, es un asunto serio porque aquí tenemos cerdos, ganado y los perros son los transmisores al ser humano de la leptospira, las ratas y la basura aquí son un problema también, son muchos los factores que repercutirían en el centro del problema.

Para combatir el problema, los entrevistados convocarán a la unificación gremial, ya que depende en buena medida de la importancia y seriedad que se le dé con unidad y cohesión  de colegios, agremiados y colegas en el ejercicio libre de la profesión, que les permita elevar la voz exigiendo a las autoridades competentes que actúen ante esta problemática ya que es de su incumbencia y responsabilidad. En el 2018 un caso fue denunciado por un colegio de médicos y llevado hasta la Fiscalía, sobre un seudo veterinario que con toda la desfachatez exhibía en su negocio el título de un colega ya fallecido.

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