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Yucatán

Tierras ancestrales

por La Verdad

Oscar Rivero/Diario La Verdad CHIAPAS.- El coche subía lentamente, pareciera que el camino no nos quería dejar subir. Ansiaba llegar a esa zona de terracería, pues al estar ahí, sabría que estaba cerca de aquel lugar que tanto quería conocer. Pueblos muy pequeños se alejaban rápidamente de mi vista, miradas extrañas nos vigilaban al pasar. Granos de café se secaban a las afueras de las casas que me topaba, un letrero que decía: “Zona Natural Protegida” se asomaba… He llegado a la Selva Lacandona. Nahá era mi primera parada en ese corto viaje para después dirigirme a Metzabok. En ambos lugares había destellos blancos que se visualizaban de vez en cuando, y al saludarlos, se acercaban a ti; te hacían sentir en casa. En Nahá les comenté a un par que quería conocer todo el lugar, a lo que respondieron de manera muy alegre: “Tendrás que estar muchos días aquí”. Y siguieron su camino… Haré un paréntesis en este espacio, pues a manera de agradecimiento, les comparto que me presentaron a un joven guía, Chan Kin Omar. Gran persona que, como les comentaba a algunos amigos, me prevenía de muchos accidentes, aunque mi pésima condición física solo le sacaba carcajadas al verme caer una y otra vez mientras bajábamos o subíamos por los cerritos. Aunque he de admitir, es un excelente animador, ¡me echaba porras para seguir adelante! Chan Kin Omar Platicar con algunos de ellos fue muy grato para mí, la gente es tan accesible que me inspiraba a no tener miedo en poner mi cámara frente a ellos, y que en lugar de ser una sombra y retratarlos, bastaba con pedirles una foto. Nada como el respeto y la honestidad, ¿Qué no? Me di cuenta que su estilo de vida poco a poco estaba empezando a formar parte de esta llamada “modernización”, compartía con una antropóloga americana que me topé en Metzabok si eso era un asunto de preocupación, a lo que me respondió: ¿Lo es? ¡Es parte del cambio! [caption id="attachment_782358" align="aligncenter" width="600"]Lacandones Lacandones[/caption] Nahá y Metzabok, dos lugares místicos que me mostraron el día a día de lo que hoy conocemos como Los Lacandones, dos lugares que me mostraron sus rostros más bonitos, dos lugares que te hacen escuchar el rugir de la selva, dos lugares en donde la noche, acompañada de una brisa fría te acerca a los fantasmas en el cielo que tanto disfrutamos ver; dos lugares llenos de historias, de anécdotas, de conexiones con la tierra. Dos lugares en donde aún vibran sus ancestros… [caption id="attachment_782356" align="aligncenter" width="600"]Los Niños de Metzabok Los Niños de Metzabok[/caption]

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