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Riesgoso comercio de medicinas en la web

por La Verdad

Cualquiera puede adquirir fármacos sin receta en Facebook y otras redes; no hay control de caducidad ni originalidad

Redacción Web/Diario La Verdad CIUDAD DE MÉXICO.- La falta de medicamentos en los hospitales y clínicas del Sector Salud para las enfermedades más comunes, como la diabetes y la hipertensión; la carestía de estas medicinas de patente, pero sobre todo la ausencia de mecanismos de vigilancia y control, han permitido un desmedido comercio en la entidad de toda clase de medicinas, sin que ninguna autoridad intervenga para ponerle un alto. ‘También la automedicación se sigue practicando, ya sea por economía de las personas, para ahorrarse la consulta y por no asistir a  los centros de salud y clínicas del sector, porque lo consideran una pérdida de tiempo’, opinó el médico general Pedro Jarquín, de los similares. En los medicamentos que se supone que deben ser controlados, como los antibióticos, donde en mayor cantidad se ha producido la venta ilegal de estos fármacos, a través de redes sociales, por lo que sea imperceptible a los ojos de las autoridades, que no ven en físico, por ejemplo en un tianguis, este comercio irregular. BIEN IDENTIFICADOS Solo con,  ingresar a grupos de ventas como ‘Venta de todo en Mérida’ y ‘Venta y donaciones de medicamentos en Mérida’ se puede observar un desmedido comercio de medicinas y material quirúrgico que debería tener restricciones. Por lote, cajas o unidad, en los grupos de redes sociales, quienes andan a la búsqueda de un fármaco, pueden conseguir desde leche para bebé hasta supuestos medicamentos para tratar el cáncer, el asma, el VIH–Sida y la ansiedad, hasta los geles a base de extracto de peyote para las reumas. BAJOS PRECIOS Los precios van de los 75 pesos que se ofertan abiertamente hasta los que se negocian ‘por inbox’ y que pueden oscilar en los miles, tratándose de tranquilizantes  como diazepam y pisalpra, entre otros nombres comerciales, así como otros que se anuncian sin foto pero aseguran ser psicotrópicos. Muchos de las medicinas ofertadas son muestras, otras tienen caducidad aproximada pero en ninguna existe la certeza que se trate de medicinas originales o que  se trate de clonaciones, como ya ha ocurrido en otros mercados del país. Datos del Inegi  del año 2010, indican que del total de productos confiscados un 50 por ciento fueron muestras médicas; 23 por ciento de medicinas caducadas; 18 por ciento, fraccionadas; 5 por ciento, maltratadas; 2 por ciento, eran desvíos de la cadena pública y 1 por ciento eran medicinas falsas o adulteradas. Según el recuento del Inegi –ya que no fue posible conocer los datos propios de la entidad- las entidades donde más se comercializa ilegalmente medicamentos de toda clase, son Jalisco, Baja California, Michoacán y Yucatán, por lo que se estima que la entidad yucateca mantenga su sitio en el cuarto lugar con mayor tráfico de medicinas. La ilegal comercialización y falsificación de medicamentos, además de lo que significan como delitos, incrementan los  riesgos para las personas  que consumen estas medicinas apócrifas, generando un grave daño  a su salud y a su economía personal. A modo general, la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma), expuso que el comercio ilegal de medicamentos supera los 11 mil millones de pesos anuales; ocupando México el sexto lugar a nivel mundial en la venta de medicamentos falsificados y alrededor de 8 millones de personas son víctimas potenciales del mercado negro de medicamentos. En conjunto, la ilegal comercialización de medicamentos puede ser realizada a través de páginas electrónicas, redes sociales, de persona a persona, lo que dificulta a las autoridades fincar responsabilidades a quienes cometen y alientan este delito.  NUMERALIA $11,000 millones de pesos genera el mercado ilegal de medicinas anualmente 8 millones de personas, participan cada año. ‘La falta de  sanciones, escasos recursos tanto económicos y humanos para efectuar acciones de control y vigilancia sanitaria por la autoridad competente, incrementan el comercio ilegal de fármacos en la entidad’. Pedro Jarquín, médico de Similares

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