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Privatización de playas,un negocio al margen de la ley
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Privatización de playas,un negocio al margen de la ley

En Yucatán la demanda turística se apropia de las playas y afecta el medio ambiente.

por RebecaGonzalez

Privatización de playas,un negocio al margen de la ley

Privatización de playas,un negocio al margen de la ley

Prolifera la privatización de playas en la costa yucateca por el creciente interés de grupos inmobiliarios que detonan el crecimiento de zonas residenciales exclusivas con valor agregado, ante la permisividad de autoridades federales como la Semarnat, Conagua y la Profepa al extender permisos para la construcción de viviendas de lujo, soslayando el impacto al medio ambiente.

En Yucatán, el turismo asociado a la costa ha evolucionado en los últimos 25 años en tres vertientes: 1) el desarrollo de casas de segunda residencia; 2) El despegue de una industria hotelera iniciada en los años 70 y 3) a partir de 2004, el inicio de la modalidad de turismo internacional llegado por Cancún y los cruceros de Progreso.

En esta última modalidad, las organizaciones no gubernamentales han apuntalado la formación de grupos dedicados a esta actividad en la costa de Yucatán, considerando la creciente demanda sin un efecto conciliador con el medio ambiente.

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Privatización de playas en Yucatán

Uno de los principales problemas que se ha registrado en los últimos años con el establecimiento de familias adineradas de Yucatán, de jubilados llegados de EEUU y Canadá y de turistas de temporada a las casas de descanso en la costa de Yucatán, principalmente en el tramo entre Chelém - Uaymitum y Telchac es la reducción de playas públicas y el cierre de accesos ilegales a la población en general.

Yucatán es tal vez el único estado del país donde se veranea al estilo europeo: la familia se traslada a la playa y ahí permanece durante un mes o más y los miembros con actividad laboral, que no cuentan con vacaciones tan largas, viajan por las tardes o los fines de semana a reunirse con la familia.

Esta modalidad abarca amplias capas de población de ingresos altos, medios e incluso medios bajos, dada la vinculación familiar entre habitantes del “pueblo” y del “puerto” y la amplitud de precios en el alquiler de las viviendas, generalmente compartidas por familias extensas.

Turismo extranjero demanda servicios

Hasta hace pocos años este turismo era de carácter local, centrado en la población urbana de las regiones inmediatas; desde mediados de los noventa amplió su mercado al turismo de la tercera edad proveniente de Canadá y Estados Unidos, principalmente durante el invierno. Este último grupo está constituido principalmente por jubilados que demandan otros servicios, como transporte, alimentación y, particularmente, servicios médicos, cuyo menor costo en relación con su país de origen puede favorecer el desarrollo de este mercado.

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La Verdad Yucatán 19 de octubre

En toda la costa de Yucatán hay 10,000 viviendas de este tipo según el último censo del Inegi; en el corredor de Sisal a Telchac Puerto se concentra más de 90% de éstas. La falta de reglamentación generó que muchas de estas construcciones contribuyeran a la pérdida de vegetación de las dunas costeras y de las playas que eran públicas.

En un periodo de 16 años (de 1988 a 2003), se perdieron alrededor de 500 hectáreas en toda la zona costera. Mientras que en los últimos 10 años, la perdida de duna, vegetación y playas ha duplicado su pérdida.

En el caso del municipio de Progreso esta pérdida representa 80% de la superficie de duna costera vegetada en el período; en la zona centro se perdió 54%: 205 ha en Telchac Puerto y 60 ha en Sinanché, por citar algunos ejemplos.

La plusvalía de la costa por esta ampliación de su mercado potencial se vincula a nuevas expresiones urbanísticas en la primera línea de playa y en un cercano corredor interior: condominios horizontales, conjuntos departamentales y grandes proyectos como el Yucatán Country Club y el Flamingo Lakes Resort, Kinuh, entre otros, ofrece entre sus supuestas ventajas, playas privadas, vigilancia y sistemas de mantenimiento permanente.

Estas inversiones buscan posicionarse en un nicho de mercado al que le interese adquirir una vivienda con el beneficio adicional de hacerse de dividendos producto de la renta o venta a nacionales o extranjeros.

El año pasado en el foro "Ixil, trinchera maya, por la defensa, recuperación y conservación", realizado en el municipio costero de Ixil, se dio a conocer la recuperación de por lo menos 5 mil 700 hectáreas que serían despojadas a ejidatarios para la construcción de diversos proyectos entre los que destacaban los turísticos y los parques eólicos.

El blindaje de los ejidatarios se dio en el marco de una lucha frontal y masiva de los ejidos de Yucatán contra la corrupción que por años se había introducido en las autoridades agrarias, quienes lejos de defender el patrimonio de los campesinos, se ponían de lado de los acaparadores, inversionistas y despojadores de las tierras.

"Expresamos nuestra voluntad para iniciar el rescate del territorio, que no es solo para la agricultura o el desarrollo forestal. Es tierra, agua superficial, es selva, bosque, es playa, es biodiversidad, es conocimiento tradicional, son lugares sagrados y es la fuerza moral e histórica de los pueblos mayas", afirmó Pedro Uc Be, uno de los líderes del movimiento de resistencia contra el despojo.

No existen adecuadas playas públicas

En cuanto a infraestructura de playas públicas en el tramo ya citado de la costa yucateca (Chelém, Uaymitum, Telchac), no existen balnearios públicos adecuadamente instalados, solo San Felipe, Progreso, Sisal y Chabihau tienen algunas palapas con acceso con un costo al público en general.

En relación con la accesibilidad, destaca la carretera que corre paralela a la costa desde Chuburná hasta la localidad de Dzilam de Bravo, que corresponde a la zona de mayor concentración de segundas residencias, así como las carreteras que conectan con los pueblos del interior con la costa, cruzando el humedal.

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Daño al medio ambiente costero de Yucatán

La llegada de cruceros a Progreso se inició en 1998 y su consolidación corresponde a los últimos diez años. Durante las ocho a doce horas que el barco permanece en puerto, la mayor parte de los turistas es captada por los operadores locales de excursiones a Mérida, Izamal y Chichén Itzá.

La zona que va de Chelém a Telchac Puerto es la que atrae un mayor número de turistas por su mayor cercanía a la capital y por contar con grandes extensiones de playa. Aquí se concentra 80% de los 162 restaurantes registrados, así como 60% de los 67 hoteles, y 70% de los 1070 cuartos disponibles.

Cerca de Telchac se localiza el llamado Corredor Nuevo Yucatán, que en su momento se anunció como el detonante de los hoteles de gran turismo del estado, como es el caso del Reef Yucatán, con categoría de cinco estrellas.

Amenazas para la costa de Yucatán

La costa de Yucatán vive un proceso creciente de amenazas a los ecosistemas, tanto por eventos naturales como por actividades humanas, como las relacionadas con el esparcimiento y el turismo. De manera general, entre los efectos de las actividades turísticas en el ambiente costero se enlistan la alteración física de las playas, dunas y vegetación, con su privatización ilegal, cierres y arrase de la vegetación.

Daños físicos a las camas de pastos y corales, introducción de nutrientes y eutrofización, mareas rojas; crecimiento de sitios inapropiados para la disposición final de la basura; Introducción de microorganismos al agua marina y pérdida de biodiversidad.

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Además, pérdida de servicios ecológicos, pérdida de humedales, intrusión salina, cambios en los patrones de circulación de las corrientes costeras, alteraciones en el comportamiento animal, como se ha visto en estos días con la perturbación de las zonas de flamingos.

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