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Por Covid-19, Kukulkán baja del Castillo y nadie lo esperó
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Por Covid-19, Kukulkán baja del Castillo y nadie lo esperó

En un hecho sin predecendes, el juego de luces y sombras que proyecta el equinoccio de la primavera en la la pirámide de Chichén Itzá, no tuvo espectadores.

por LaVerdad

Por Covid-19, Kukulkán baja del Castillo y nadie lo esperó

Por Covid-19, Kukulkán baja del Castillo y nadie lo esperó

Por primera vez desde que fuera abierto al público el sitio arqueológico de Chichén Itzá en Yucatán, el equinoccio de la primavera que ofrece un siempre sorprendente espectáculo de luz y sombras, ocurrió en solitario.

Sin observadores, sin turistas, sin comerciantes de artesanías

así transcurrió el descenso de kukulkán del Castillo.

Además de su asombrosa arquitectura y la rica historia que resguardan sus edificios, Chichén Itzá, la más importante de las zonas arqueológicas en la península de Yucatán este año no solo siguió sorprendiendo por la gran precisión con la cual fue edificada, pues muchas de sus construcciones tienen un motivo o función en específico más allá de lo ceremonial.

Prueba de ello es el equinoccio maya, que este año sin embargo, a causa del cierre de todas las zonas arqueológicas del estado y del país como medida preventiva contra contagios masivos de COVI-19,  no tuvo observadores ni los entre 28 y 30 mil personas que han acudido a presenciar este fenómeno natural, durante los últimos 6 años.

 

A pesar de las molestias que indudablemente ocasionó a turistas locales y extranjeros, así como a 800 vendedores de artesanías el cierre de Chichén Itzá esta primavera, el medio ambiente tuvo un respiro inusual en la zona que a través de un video pudo observarse limpísima.

 

Descenso de Kukulkán ¿mito o realidad?

Pero no todos atribuyen al juego de luz y sombras en Chichén Itzá energía positiva, ya que en los últimos años, los investigadores Pedro Francisco Sánchez Nava e Ivan Šprajc han intentado desmontar el mito del “descenso de Kukulcán” por las escalinatas de El Castillo.

En su ensayo Diálogos entre la tierra y el cielo:

La pirámide y la arqueoastronomía, Sánchez Nava, también coordinador nacional de Arqueología del INAH, e Ivan Šprajc, experto del Centro de Investigaciones de la Academia Eslovena de Ciencias y Artes, señalan que la idea de que los constructores de El Castillo quisieran registrar los equinoccios, resulta difícil de sostener.

“El fenómeno no cambia mucho durante unos días antes y después del equinoccio, y la iluminación más atractiva de la alfarda se produce aproximadamente una hora antes del ocaso solar, por lo que resulta imposible —aun suponiendo la intencionalidad del efecto— determinar la fecha que los constructores habrían querido conmemorar. Incluso para ellos (los antiguos mayas) habría sido imposible fijar cualquier fecha tan sólo mediante la observación de este fenómeno, aseguran.

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“Si el juego de luz y sombra es resultado de un diseño arquitectónico consciente, solo pudo haber tenido una función simbólica, pero en tal caso —considerando la ya mencionada ausencia de orientaciones equinocciales— resulta más probable que el fenómeno fuera destinado a celebrar los días de cuarto del año, que caen dos días después/antes del equinoccio de primavera/otoño y que, junto con los solsticios, dividen el año en cuatro partes de igual duración (de aproximadamente 91 días)”.

Cosmovisión, cultura y ciencia

Ambos expertos apuntan que, a diferencia de los solsticios, los equinoccios no son directamente observables y solo pueden determinarse con métodos relativamente sofisticados; y contrario a la opinión común, “no hay evidencias contundentes de que los edificios mesoamericanos fueran orientados hacia las posiciones del sol en los equinoccios astronómicos”.

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Con mediciones en campo, los doctores determinaron las orientaciones de más de 500 estructuras en 206 sitios arqueológicos: 37 en el centro de México, 106 en las Tierras Bajas Mayas, 15 en Oaxaca, 27 en la Costa del Golfo y 21 en el occidente y el norte, en correspondencia a las subáreas de Mesoamérica. Así como las existentes en la península de Yucatán.

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