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Lo que callan los maestros de Yucatán
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Lo que callan los maestros de Yucatán

El mal manejo de la información y las redes sociales son los elementos básicos para poner en riesgo el trabajo de muchas personas, sobre todo los maestros, que hoy en día deben estar atentos de las mentiras de tutores. 

por LaVerdad

Lo que callan los maestros de Yucatán

Lo que callan los maestros de Yucatán

 Los maestros todos los días están expuestos a recibir quejas por parte de los padres de familia, ya que a veces los pequeños sienten que son agredidos de alguna manera; las si­tuaciones, en ocasiones, resultan ser verda­deras y en otras no, lo que deriva en situa­ciones de difamación, de lo cual han tenido que lidiar en los últimos años los docentes.

Un ejemplo de esto es Lourdes Isabel Pé­rez Pool, maestra de una guardería de Fran­cisco de Montejo, quien sufrió un caso simi­lar y estuvo muy cerca de perder su trabajo, y hasta incluso, su título que ganó con base de mucho esfuerzo hace más de 10 años.

De acuerdo con la entrevistada, la seño­ra Paulina P. subió a su perfil de Facebook que su hija fue maltratada por ella; según, la menor tenía hasta una de sus mejillas rojas.

“Dijo que yo maltraté a su hija, que te­nía pruebas, pero como la guardería es del Seguro Social, hay cámaras. Entonces los de la dependencia fueron a revisarlas y vieron que no había tal maltrato”, mencionó.

La supuesta afectada indicó en su publi­cación que la educadora ya no se encontraba en su centro de trabajo y que ya había toma­do medidas legales; sin embargo, la entre­vistada comentó que no fue cierto.

“Yo sigo laborando en la guardería y para que esto no se quedara así, fui a la Fis­calía del Estado. Allí me dijeron que ella no había puesto una denuncia contra mí, pero yo sí la hice, pues la acción que realizó fue difamación. Lo que quiero es que la ‘mami­ta’ haga una aclaración y disculpa pública”, dijo Pérez Pool, quien agregó que acudieron a medición, pero la señora no aceptó la peti­ción que le hizo porque no estaba de acuer­do; ahora el caso fue turnado al jurídico.

Esto ocurrió el 15 de octubre y hasta la fecha, la profesora no ha tenido un gran avance, pero tiene la esperanza de que se haga una justicia, pues su imagen quedó “manchada”, además de que en un inicio, su autoestima fue “destruida” porque muchos de los comentarios eran negativos e, incluso, hasta amenazas por una situación irreal.

La instructora contó que los tutores mu­chas veces no se dan cuenta de la responsa­bilidad que ellos tienen, pues no solo están al tanto de un pequeño, sino de hasta 30; además, mencionó que cada menor tiene di­ferente conducta y temperamento.

“No le puedes decir a un niño que se por­te bien, cuando nunca lo hacen. Nosotros sabemos ya controlarlos, a los más terribles los pone adelante y a los más tranquilos atrás, pues ellos te siguen. Se necesita mu­cha vocación para hacerlo”, señaló.

Dijo que “todos los maestros hacemos nuestro mejor esfuerzo para que venga una (mamá) y no esté de acuerdo, y todo tu tra­bajo lo tire a la basura en minutos”.

Como consejo a educadores, dijo que: “Muchos nos quedamos callados con tal de no agravar la situación. Si tienen pruebas, que le sigan, no es justo que si llamas la atención a los pequeños porque no cumplie­ron con sus responsabilidades, te difamen”.

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