Secciones
Yucatán

El mensaje del Islam Ahmadía

por La Verdad

La vida engañosa

Imam Azhar Goraya/Diario La Verdad MÉRIDA, Yucatán.- El Islam es una religión cuya significado es “paz” y también “someterse completamente a la voluntad de Dios”. Es un código de la vida para todos, tanto árabe como no árabe, rico, pobre, erudito e iliterato. Lo que es importante es la sinceridad con Dios en fe y obras. Lo que es importante, es la sinceridad con Dios, la fe y las obras. Según nuestra condición, hay diferentes pruebas enfrentar. Para los pobres a veces, es paciencia. Para los ricos, es vivir una vida sencilla, sin someterse a los vicios que tal vez están a su alcance: el orgullo, la glotonería y el exceso, entre otros. El Corán nos enseña: “Sabed que la vista de este mundo no es más que un juego y un pasatiempo, un ornato, una fuente de jactancia entre vosotros de rivalidad en la multiplicación de la riqueza y los hijos. Esta vida es como la lluvia: la vegetación que produce regocija a los labradores. Pero después se seca y la ves ponerse amarilla. Entonces se convierte en trozos rotos de paja. Más en el Más Allá hay un severo castigo y también el perdón de Al-lah y Su agrado. Pues la vida de este mundo no es más que un gozo temporal engañoso de cosas ilusorias.” (57:21). Hadhrat Mirza Ghulam Ahmad (as), el Mesías Prometido y profeta para esta época, escribió una vez a los ricos de su sociedad: “A vosotros me dirijo, poderosos, reyes y adinerados: Muy pocos entre vosotros temen al Señor y observan Sus enseñanzas. La mayoría estáis enamorados de las riquezas de este mundo; en ese afán discurre vuestra existencia y no pensáis en la muerte. Cualquier hombre rico que no observa la oración y hace caso omiso de Dios, será responsable de los pecados de sus subordinados. Cualquier hombre rico que beba alcohol será culpable de los pecados de cuantos subordinados compartan con él sus libaciones. ¡Insensatos! Este mundo no es un lugar permanente: estad prevenidos. Abandonad todos los excesos y absteneos de todos los intoxicantes, pues no sólo el alcohol arruina al hombre; también el opio, hachís, cocaína, el chars o cualquier estupefaciente que produzca hábito, degenera la mente, acarreando finalmente la destrucción. Evitad pues, estos vicios. No comprendo cómo puede agradaros algo que causa millares de víctimas cada año, sin contar con el castigo del Último Día. Volveos piadosos a fin de que se prolongue vuestra vida y os beneficiéis de las mercedes divinas. Es maldita la vida que sólo conoce el exceso y el desenfreno; también lo es la vida que hace caso omiso de Dios y de Sus criaturas. Cualquier hombre rico será interrogado acerca de sus obligaciones ante Dios y los hombres de igual forma que cualquier pobre. Es, por tanto, desafortunado quien, entregándose totalmente al mundo, vuelve las espaldas a Dios; quien, despreciando los mandamientos de Dios, considera permitido lo prohibido; quien, cuando se enfurece, ofende e hiere como un demente a cuantos le rodean, disponiéndose incluso a matar, y quien, cegado por sus instintos, llega a cometer los actos más obscenos. Esta persona, no hallará la auténtica dicha hasta su muerte.” Para aprender más acerca de Islam Ahmadía, favor de mandarnos un mensaje: [email protected] 9991294594

Comentarios

Te puede interesar