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Cientos de jóvenes de Yucatán usan el ‘cutting’ para escapar de sus problemas

Los cortes en brazos y piernas en alumnos, principalmente de secundaria, son un escape a problemas emocionales y familiares; no hay estadística en las escuelas

por LaVerdad

Cutting en Yucatán

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Uno de los problemas que más aqueja a los adolescentes, principalmente en secundarias y preparatorias, es la falta de atención de los padres, debido a que ambos tienen que trabajar o que son mamás o papás solteros, es la desatención, que degenera en varios traumas y problemas sociales, que desafortunadamente se detectan cuando en es muy tarde.

Aunque el término no es muy conocido, el “cutting” se da cuando los jóvenes con problemas se cortan con navajas u otros instrumentos filosos en diferentes partes de su cuerpo para obtener alivio de algún dolor emocional; algunos lo hacen por moda, pero el problema es cuando se vuelve adictivo.

Casos de cutting en Mérida

Se estima que al menos 10 por ciento de los jóvenes en Yucatán practican esta peligrosa manera de escapar de los problemas, la cual puede terminar en el suicidio.

En las escuelas secundarias estatales se han registrado varios casos, sin saber la cantidad, por lo que maestros y directores se han acercado al departamento de Convivencia Escolar de la Segey para tratar la situación, unirse a un programa nacional de prevención y crear una solución.

El proyecto educativo es preventivo e informativo, por lo que apoya a maestros y alumnos con una serie de actividades, con el fin de que fortalezcan sus valores y habilidades emocionales y sociales.

Al igual, cuenta con una red de apoyo llamada “Te escucho”, la cual surge con el fin de darle una respuesta a la problemática que existe en la escuela y que tanto maestros como directores utilizan para recibir una orientación.

 

Cutting en Mérida

Los pasos a seguir son 4: el número uno es llamar al 018003372836; el segundo, presentar la situación; el tercero, recibir orientación y una canalización, y el cuarto, seguimiento.

Los alumnos son orientados por las instituciones pertenecientes al programa; en el caso del “cutting”, Servicio de Salud de Yucatán (SSY).

“Atendemos la solicitud de los maestros, directores o padres de familia que saben que un alumno o varios están pasando por una situación como el ‘cutting’; los enviamos con las instituciones correspondientes, y con las que trabajamos para dar una solución y así atacar el problema”, señaló la directora del Programa Nacional de Convivencia Escolar, Laura Saldívar López.

En otros países se llama “self injury” o “risuka”, pero es detectado en todo el mundo casi siempre en los colegios por los maestros, quienes desarrollan lazos de confianza con los alumnos.

Los síntomas más fuertes son: aislamiento, distracciones, apatía, no comparten actividades con sus compañeros y empiezan a usar demasiadas pulseras para ocultar las cortadas, porque usualmente se lesionan las muñecas.

“Los maestros son los que siempre sospechan quienes sufren de ‘cutting’, pues observan en el transcurso del tiempo las reacciones del alumno; ellos lo practican solos en alguna área de la escuela, puede ser atrás de los talleres o en el baño. En los últimos reportes que nos han dado es que se están formando grupos. Alguien que ya lo hizo, empieza a invitar a sus amigos, y se reúnen tanto dentro o fuera de la escuela para llevarlo a cabo”, destaca la psicóloga Donagí Gómez Lozada.

El motivo por el que un alumno realice esto es por depresión y problemas familiares, personales o escolares. Además, el periodo en el que se presenta es en la adolescencia, cuando están sufriendo cambios.

“Si no tienen una supervisión estrecha, no necesariamente de sus padres, sino de sus abuelas, tías, de la gente que siempre ve, ellos expresan que se sienten solos y que lo que se hacen es una forma de cómo mitigar ese dolor”, comentó.

 

Cutting en Mérida

La frase más escuchada por los chicos que están pasando por esta situación es: “este dolor es más fuerte que el dolor que llevo dentro y me ayuda a olvidar, a escapar”.

Y aunque el cutting no tiene como finalidad atentar contra la vida, hay situaciones que han llegado a ese extremo.

“Sí se han dado casos de suicidio al practicar el cutting, pero no es que el o la chica hayan decidido. Lo que pasa es que no saben qué tan profundo o en dónde están las venas o arterias claves, y por equivocación las toca y pone en peligro su vida. Su fin es liberarse”, expresó.

En años anteriores en el estado se contaba con dos programas: “Coraza juvenil” y “Cuenta conmigo”, y ahí se detectaron decenas de casos en diferentes escuelas. Actualmente, con lo que se implementa, no se tienen unos datos específicos o una medición.

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