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Burocratismo frena desarrollo de vivienda en Yucatán
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Burocratismo frena desarrollo de vivienda en Yucatán

Los constructores de vivienda solicitan la creación de una Ley de Aguas en Yucatán; piden plataforma digital para agilizar trámites y evitar multiplicidad en permisos y licencias.       

por LaVerdad

Burocratismo frena desarrollo de vivienda en Yucatán

Burocratismo frena desarrollo de vivienda en Yucatán

Los constructores de vivienda solicitan a los tres niveles de gobierno reducir el número de trámites mediante una plataforma digital, que evite la multiplicidad de documentos hasta en 17 ocasiones, para obtener los permisos y licencias que hacen posible la edificación de un fraccionamiento, además de la creación de una Ley de Aguas en el estado de Yucatán. 

El Presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y promoción de la Vivienda (Canadevi), en Yucatán, Armando Valencia Castillo, señala que el sector se encuentra en una situación crítica porque hay vivienda ya construida que no tendrá compradores en el segmento de interés social, debido a que el presidente Andrés Manuel López Obrador, canceló a través de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) la partida de apoyo para los créditos del Infonavit y el Issste, que el año pasado destinó a  nivel nacional 6,700 millones de pesos, de los cuales le tocaron a Yucatán 195 millones, con los que favoreció a 3,250 familias.

Sin embargo, el desarrollo de fraccionamientos no se detiene y uno de los problemas que enfrentan las 60 compañías constructoras de vivienda afiliadas a la Canadevi es el suministro de agua potable, ya que luego de invertir en toda la infraestructura, por ley tienen que donarla a Yucatán cuando podría haber una figura jurídica que permitiera a una empresa particular el suministro de la misma.     

“Los constructores deben garantizar los servicios públicos, entre éstos el agua potable, pero no podemos porque no existe una ley de agua del estado, como ocurre en Quintana Roo, en donde hay una empresa concesionaria que la compra o la distribuye como sucede en Cancún con Aguacan”, explica. 

En la entidad, es la Japay quien tiene un convenio con el municipio de Mérida para hacerse cargo de las instalaciones y cobrar el servicio. Es una responsabilidad municipal. Sin embargo, en algún momento de la historia se convino que el agua potable la diera una instancia estatal que es la junta de agua potable de Yucatán

Cómo funciona la industria. El desarrollador compra un terreno donde va a construir casas, pero antes de iniciar las obras debe obtener al menos 17 permisos y licencias. Primero se tramita el uso de suelo, si es forestal o ejidal que sea para vivienda, luego se saca la licencia de fraccionamiento, después de construcción y al final de urbanización

El primer paso es ver que en el terreno no haya vestigios de la cultura maya, por lo que requieres el deslinde del INAH, lo cual lleva un trámite, luego la autoridad municipal te dará el permiso pero debes garantizar que los lotes van a tener servicios; vamos a la Comisión Federal de Electricidad y solicitamos una opinión de factibilidad de que en ese terreno se puede suministrar el servicio eléctrico, después acudimos con la Japay en donde también se pide la factibilidad.

Posteriormente hay que hacer al proyecto que cumpla con las condiciones y las especificaciones de la dependencia, y si es factible obtener el permiso en el caso de la Japay y en caso de no haber líneas el constructor tiene que hacer la inversión para conectar las casas a la red de agua potable.

Si no existe una red, debe hacer la instalación de tuberías frente a las casas, pero tiene que pagar el derecho de fraccionador, es un impuesto que sirve en teoría, para hacer mejoras en las plantas de agua de Mérida 1, 2,3 ó 4.

Cuando no existe una red cercana, tienes que hacer un pozo profundo de 60 metros y ver que tenga el volumen de agua suficiente para abastecer al número de viviendas mediante un cárcamo o un tanque elevado, se meten cloradores, bombas, planta de energía eléctrica emergente, en fin, se hace toda la infraestructura bajo los lineamientos de la junta de agua potable para que te de la factibilidad.

Si no se hace esta obra, el proyecto no se aprueba y en la dirección de Desarrrollo Urbano no te dan el permiso para fraccionar, pero además me vuelve a cobrar el derecho fraccionador cuando no debería ser así.

Pero el problema es que en cada trámite se deben entregar copias de lo mismo a cada dependencia, lo cual termina siendo un calvario que se convierte en más de 100 vueltas y un sinfín de copias de documentos.

El dirigente de la Canadevi explicó que otro problema es que la tarifa del metro cúbico de agua potable no ha sido actualizada desde 2002. Entonces, si la Junta de Agua Potable de Yucatán (Japay) cobra lo mismo desde hace 17 años, pero aumenta sus costos de operación al pagar los servicios de empleados, camionetas, etc, hablamos de un desfase tremendo porque ni siquiera está actualizado por índice inflacionario.

Pero al final el constructor de la vivienda hereda la obra de infraestructura al Estado, ya que es el que se encarga del cobrar el agua.

En ese sentido, todos quisiéramos que alguien ponga el negocio con toda la infraestructura y nosotros dedicarnos a cobrar.

Sin embargo, al final quien termina pagando el precio es el consumidor final, el señor que compra su casa porque en el precio de costo ya está incluido un porcentaje.  

Afortunadamente, ya existe una plataforma digital en la cual se puede agilizar un poco el trámite, pero aun así falta mucho porque si hablamos de 17 permisos o licencias en cada uno se duplica la documentación que se debe entregar.

Es decir que en cada dependencia solicitan los mismos documentos cuando por medio de una plataforma se podría tener acceso a la misma documentación y no saturar a las dependencias de archivos.  

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