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Agiotistas, actividad ilegal en Yucatán bajo la lupa de Hacienda
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Agiotistas, actividad ilegal en Yucatán bajo la lupa de Hacienda

Los prestamistas o agiotistas cobran intereses tan altos que muchos deudores en Yucatán pierden los bienes que dejaron en garantía, como propiedades, joyas y autos.

por LaVerdad

Agiotistas, actividad ilegal en Yucatán bajo la lupa de Hacienda

Agiotistas, actividad ilegal en Yucatán bajo la lupa de Hacienda

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) tiene bajo la lupa a los agiotistas que operan en Yucatán con total impunidad, ya que manejan importantes sumas de dinero sin que sean registradas por medio de actividades bancarias, además de actuar en perjuicio de los usuarios de este tipo de créditos, reveló el ingeniero Jesús Duarte Bórquez, titular de la dependencia.

Exhortó a las personas que han sido víctimas a que realicen la denuncia correspondiente, ya que por tratarse de una actividad ilegal no es fácil detectar a los prestamistas.

Se calcula que en Yucatán hay al menos dos mil personas que viven de esta actividad ilícita y que incluso se han escrito historias de víctimas que han perdido no solo sus propiedades, sino incluso la vida.

La práctica de la usura en Yucatán es un negocio rentable para algunas personas que lograron amasar cierta fortuna y que, en lugar de depositarla en una institución bancaria, -porque los rendimientos son bajos- prefieren darle ‘movimiento’ a su dinero por medio de préstamos a gente necesitada, a cambio de alguna garantía, normalmente terrenos, casas, joyas y autos, y con altos intereses, mismos que a veces resultan impagables.

Negocio redondo

El negocio es redituable si se toman en cuenta los excesivos réditos que cobran y, además, porque cuando el deudor no puede pagar, el agiotista se adueña de las propiedades que recibieron en garantía, que son muy superiores al monto prestado, reveló el funcionario.

Los intereses que cobran los usureros a los solicitantes de dinero están diseñados para que no puedan pagar los préstamos y la apropiación de la casa, terreno o alhajas sea en poco tiempo de manera relativamente fácil.

Casos

Celia Couh, habitante de Ticul, pasó por el infortunio que una de sus tres hijas enfermó gravemente, por lo que para pagar los exámenes de laboratorio y estudios especializados recurrió a un préstamo usurero, que finalmente la dejó sin casa, ya que las escrituras de su pequeña propiedad sirvieron para avalar el préstamo.

Aunque ella acudió ante la agencia ministerial, no ha podido conseguir que su casa le sea devuelta pues en su desesperación ni se fijó las condiciones en las que firmó el “contrato” de la deuda.

Ahora con la masificación en el uso de las redes sociales los prestamistas se anuncian sin ningún pudor en internet utilizando frases enganchadoras como “Préstamos sin aval”, “Prestamos en 24 horas” y “Resuelve tus problemas”, que hacen a muchas personas con  problemas de diversa índole caer en la trampa para luego perder lo poco que tienen al no cubrir los impagables intereses e intereses moratorios que se van acumulando.

Riesgo

Sin embargo, los agiotistas no las tienen todas a favor ya que este tipo de negocio es riesgoso, porque existe la posibilidad  de que las personas que lo practican, llamados ‘agiotistas’, ‘usureros’ o ‘prestamistas’, guarde fuertes cantidades de dinero y joyas en sus domicilios, lo que es una tentación para alguien que quiere hacerse de dinero fácil, para los ladrones, incluso la vida de quienes se dedican a la usura está en riesgo permanente cuando sus clientes se ven acorralados sin dinero,  sin propiedades y sin posibilidades de renegociar la deuda.

Como ejemplo de lo anterior el sonado caso del asesinato de un prestamista. En agosto del 2016 María Cristina M.M. fue detenida por elementos de la policía por haber participado en el homicidio de Amílcar A.G., en Izamal, ya que ella estaba en el lugar de los hechos y ayudó a escapar al autor material José Armando A.C.

El occiso ofreció una fiesta en su casa, ubicada en la calle 27 entre 44 y 46 de la colonia San Francisco de Izamal en la que estuvieron cuatro jóvenes, entre ellos una mujer, la noche del pasado 19 de ese mes.

En la madrugada, ya alcoholizados, surgió una discusión porque el autor material del crimen tenía una deuda con el ahora occiso, por lo que envalentonado con el alcohol decidió matarlo utilizando un cuchillo, para que le dijeran en donde estaba el dinero. Según las investigaciones la mujer ayudó al homicida a escapar. El agiotista Amílcar A.G. de 63 años de edad, fue torturado y asesinado en la madrugada del sábado 20 en su domicilio

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