El viernes 13 ha trascendido generaciones como un símbolo de mala suerte. Para muchos mexicanos y personas alrededor del mundo, este día no pasa desapercibido: se posponen viajes, se evitan decisiones importantes y hasta se cancelan bodas. Pero, ¿de dónde proviene esta creencia tan arraigada?
A lo largo de la historia, el viernes 13 ha sido visto con desconfianza por su asociación con elementos culturales, religiosos y psicológicos que han reforzado su mala fama. Aunque parezca una simple superstición, sus raíces tienen más profundidad de lo que imaginas.
El número 13: una cifra temida desde hace siglos
El miedo al número 13, conocido como triscaidecafobia, se remonta a tiempos antiguos. En la tradición judeocristiana, por ejemplo, la última cena contó con 13 comensales. Desde entonces, esta cifra se ha relacionado con la traición, la tragedia y la muerte.
Además, en la Edad Media, el número 12 era considerado «perfecto» por su asociación con los meses del año, los signos zodiacales y los apóstoles. El 13 rompía ese equilibrio, y por lo tanto, se percibía como perturbador o maldito.
¿Por qué el viernes? Un día con mala reputación religiosa
El viernes también ha sido considerado históricamente un día desafortunado. Según la tradición cristiana, Jesucristo fue crucificado un viernes.
La fusión del número 13 con el día viernes da como resultado una combinación que para muchos representa la cúspide de la mala suerte.
El refuerzo cultural: del folclore a los medios
A partir de los siglos XIV y XV, escritores como Geoffrey Chaucer y Robert Greene comenzaron a aludir al viernes 13 como un día oscuro o trágico. En Los Cuentos de Canterbury, Chaucer habla de un viernes cargado de desgracias, sembrando la semilla de una superstición literaria.
Ya en tiempos modernos, películas como Viernes 13 (1980) reforzaron esta idea en la cultura pop, alimentando aún más el mito. Hoy en día, series, memes y hasta canciones siguen explotando este temor colectivo.
¿Y la ciencia qué dice sobre el viernes 13?
Aunque parezca un tema exclusivamente cultural o religioso, la ciencia también ha analizado por qué el viernes 13 tiene tanto poder sobre la mente humana.
Jane Risen, investigadora de la Universidad de Chicago, explica en la revista Psychological Review que cuando las personas verbalizan un pensamiento negativo, tienden a creerlo con más fuerza:
«La gente ve la facilidad para imaginar algo como un indicio de probabilidad».
Esto explica por qué muchas personas, aunque no crean firmemente en supersticiones, actúan con cautela en días como este. El simple hecho de que el viernes 13 sea un fenómeno cultural conocido hace que lo tomemos en cuenta, aunque sepamos que no tiene base real.
¿Qué pasa en México con el viernes 13?
En México, si bien el martes 13 tiene más peso como día de mala suerte, el viernes 13 ha ganado relevancia por influencia anglosajona. Cada vez más personas muestran cautela en esta fecha, y su presencia en medios y redes sociales fortalece su alcance.
Eventos pospuestos, cancelaciones de vuelos o simples coincidencias desafortunadas se atribuyen al viernes 13. En muchas escuelas y centros laborales, incluso se habla del tema con un tono serio o burlón, pero nunca con indiferencia.
¿Mito o realidad?
La respuesta depende de a quién se le pregunte. Lo cierto es que el viernes 13 reúne ingredientes suficientes para mantener su poder simbólico: religión, historia, literatura, psicología y cultura pop. Aunque no exista una prueba definitiva de su “maldición”, su fuerza colectiva lo mantiene vivo en el imaginario social.
Así que, si estás leyendo esto en un viernes 13… no te preocupes. Tal vez no pase nada malo, pero eso no evitará que millones de personas en todo el mundo lo miren con recelo.
