Perú ocupa un lugar especial en el imaginario del viajero latinoamericano. Sus ruinas incas, su gastronomía reconocida mundialmente y su diversidad de paisajes, desde el altiplano andino hasta la Amazonía, lo convierten en uno de los destinos más completos del continente. Para los mexicanos del Yucatán y del sureste del país, Perú es además muy accesible: vuelos directos desde Ciudad de México a Lima tienen una duración de aproximadamente cinco horas.
Machu Picchu: La Razón Principal
Machu Picchu es la razón por la que la mayoría de los mexicanos viajan a Perú, y el sitio cumple con creces las expectativas. La ciudadela inca del siglo XV, construida a 2.430 metros entre montañas cubiertas de nube, es una experiencia que supera cualquier fotografía. Las entradas se agotan rápidamente en temporada alta: reservar con semanas de anticipación a través del portal oficial del gobierno peruano es indispensable.
La mejor base para visitar Machu Picchu es Cusco, ciudad a 3.400 metros de altitud. Los mexicanos suelen adaptarse bien a la altitud por su experiencia con el Valle de México, pero se recomienda un día de aclimatación antes de emprender actividades exigentes.
Cusco y el Valle Sagrado
Más allá de Machu Picchu, Cusco y el Valle Sagrado ofrecen días de exploración de ruinas incas, mercados indígenas y paisajes andinos que justifican por sí solos el viaje. La Plaza de Armas de Cusco, con sus iglesias coloniales construidas sobre cimientos incas, es uno de los centros históricos más imponentes de América del Sur.
Conectividad en Perú
Perú no está incluido en los planes de roaming de los operadores mexicanos sin cargos adicionales. Con Holafly, la esim Peru se activa desde México antes de salir mediante un código QR, sin cambiar la SIM física. Tu número mexicano sigue activo en paralelo para llamadas y mensajes mientras navegas con datos ilimitados desde Lima hasta Cusco.
