El Museo Nacional Zayed, recientemente inaugurado en la isla Saadiyat, se posiciona como uno de los proyectos culturales y arquitectónicos más relevantes de Abu Dabi y de todo Medio Oriente.
Concebido por el estudio británico Foster + Partners, el edificio se integra como la pieza central del Distrito Cultural Saadiyat, donde ya destacan el Louvre Abu Dhabi, diseñado por Jean Nouvel, y el futuro Guggenheim Abu Dhabi, obra de Frank Gehry.
Dedicado al fundador de los Emiratos Árabes Unidos, el jeque Zayed bin Sultan Al Nahyan, el museo ofrece un recorrido por más de 300 mil años de historia, cultura y relación con el paisaje del territorio emiratí. Su propuesta museográfica se despliega en siete galerías permanentes que albergan alrededor de mil 500 artefactos, combinando arqueología, historia natural y narrativas contemporáneas.
Museo Nacional Zayed, ícono arquitectónico pensado para el desierto
Con una superficie de 88 mil 870 metros cuadrados, el museo destaca por su silueta inconfundible, marcada por cinco torres de acero que funcionan como chimeneas térmicas. La torre principal alcanza los 123 metros de altura, y su disposición fue calculada para evitar la proyección de sombras entre ellas, permitiendo el ingreso controlado de luz natural a través de amplias fachadas acristaladas.
Este sistema forma parte de una estrategia bioclimática que responde al entorno desértico. El aire se enfría de manera natural en las capas profundas del suelo antes de ingresar al edificio, reduciendo la dependencia de sistemas mecánicos y mejorando la eficiencia energética del conjunto.
La materialidad del Museo Nacional Zayed refuerza su conexión con la isla Saadiyat y su entorno natural. Predomina el hormigón blanco elaborado con mármol triturado local, diseñado para reflejar visualmente el tono de la arena circundante. Este material se combina con bronce patinado en accesos y señalización, además de acero pintado y aluminio en las torres de ventilación.
El resultado es una arquitectura sobria y monumental que evoca tradición sin renunciar a un lenguaje contemporáneo.

Espacios interiores y experiencia museográfica
El interior del museo se articula a partir de muros de hormigón pulido vertido, cuya textura estratificada se aprecia con claridad en el gran vestíbulo central, conocido como Al Liwan. Este espacio cívico funciona como nodo de circulación y alberga un auditorio y una tienda, conectando de forma fluida con las distintas galerías.
Dos de las salas se localizan en la planta baja, mientras que las restantes se encuentran suspendidas en el primer nivel, dentro de estructuras tipo “cápsula” revestidas con paneles de hormigón reforzado con vidrio, creando una sensación de ligereza visual dentro del conjunto.
Las exposiciones, desarrolladas por la agencia Journey, integran piezas emblemáticas como la recreación de un barco de la Edad de Bronce en el atrio y una maqueta de la Gran Tumba de Hili, en Al Ain. El discurso museográfico conecta el pasado arqueológico con la evolución cultural y social de los Emiratos Árabes Unidos.
Foster + Partners obtuvo el encargo del museo tras ganar el concurso internacional en 2007, con obras iniciadas un año después. Las autoridades culturales de Abu Dabi subrayaron que la propuesta fue elegida por su capacidad de reinterpretar la identidad local a través de una arquitectura contemporánea y sostenible.
La inauguración del Museo Nacional Zayed se suma a otros proyectos recientes en Abu Dabi, como el Museo de Historia Natural, diseñado por Mecanoo y la Casa de la Familia Abrahámica, de Adjaye Associates. Con ello, la isla Saadiyat se consolida como uno de los polos culturales más influyentes del siglo XXI, donde arquitectura, arte e identidad dialogan a escala.