Desde que el Gobierno federal dio por concluido el decreto de regularización, en diciembre de 2026, quienes poseen un vehículo de procedencia extranjera deben apegarse al esquema de importación definitiva, un proceso más costoso y con mayores requisitos para los llamados autos chocolate.
Además, autoridades estatales han advertido que existen restricciones para realizar algunos trámites con vehículos que fueron regularizados mediante el decreto, por lo que es importante conocer qué cambia en 2026 y cuáles son los riesgos antes de comprar uno de estos automóviles.
¿Qué pasó con la regularización de autos chocolate?
El decreto federal que permitió regularizar vehículos extranjeros concluyó su vigencia a finales de 2025. Durante ese periodo, el trámite tenía un costo de 2,500 pesos y permitió legalizar 2 millones 987 mil 839 vehículos, que obtuvieron placas mexicanas y fueron incorporados al padrón vehicular.
Con el fin del programa desapareció la figura de regularización simplificada de los autos chocolate. Ahora, cualquier automóvil extranjero que quiera ingresar legalmente al país debe cumplir con el procedimiento de importación definitiva, que incluye el pago de impuestos, trámites aduaneros y la participación de un agente aduanal. Esto significa que el costo de legalizar un vehículo puede representar entre 35% y 45% de su valor comercial, dependiendo de sus características.
¿Qué pasa si manejas autos chocolate en México?
Si un vehículo nunca fue regularizado durante la vigencia del decreto, ya no puede acceder a ese beneficio extraordinario. Actualmente, la única vía legal para nacionalizar un automóvil extranjero es mediante la importación definitiva, siempre que el vehículo cumpla con los requisitos establecidos por las autoridades aduaneras.
En cambio, los autos chocolate que sí fueron regularizados mantienen su registro, aunque algunos estados todavía presentan limitaciones para determinados trámites administrativos.
¿Se puede comprar un auto regularizado?
La Oficina Fiscal del Estado en Nuevo Laredo informó que actualmente no existe autorización para realizar cambios de propietario de vehículos regularizados mediante el decreto federal de los llamados autos chocolate.
De acuerdo con el titular de la dependencia, Roque Hernández Reyes, el sistema estatal continúa bloqueando estos movimientos porque todavía no existen lineamientos oficiales que permitan la compraventa de estas unidades. Esto significa que una persona podría comprar un automóvil anunciado como «mexicano por decreto», pero al intentar ponerlo a su nombre descubrir que el trámite no puede realizarse.
Las autoridades también advirtieron que cualquier problema legal relacionado con ese vehículo seguirá apareciendo a nombre del propietario original mientras no exista un cambio oficial en los registros. Por ello, recomiendan evitar este tipo de operaciones hasta que exista una autorización formal.
Quienes deseen ingresar un automóvil usado desde Estados Unidos o Canadá deberán cumplir con el procedimiento completo previsto en la legislación mexicana. Además del pago de impuestos, será necesario presentar documentación oficial, acreditar la propiedad del vehículo, obtener la baja de placas en el país de origen y cumplir con verificaciones ambientales y aduaneras.
Para la franja fronteriza norte, durante 2026 pueden importarse modelos 2017 a 2021, mientras que para el resto del país aplican únicamente algunos vehículos 2017 y 2018 fabricados en Norteamérica, identificables porque su número VIN inicia con un dígito del 1 al 5.
En el caso de vehículos europeos o asiáticos, cuyo VIN comienza con una letra, los impuestos suelen ser considerablemente más altos, por lo que en muchos casos la importación deja de ser rentable.
¿Todavía se puede regularizar autos chocolate en 2026?
La respuesta es no. El Gobierno federal dejó claro que el decreto extraordinario concluyó definitivamente y que no existen prórrogas ni nuevos periodos de regularización. Por ello, cualquier persona que ofrezca gestionar la legalización de un auto chocolate bajo ese antiguo programa carece de respaldo legal.
Actualmente, la única alternativa para nacionalizar un vehículo extranjero consiste en realizar una importación definitiva conforme a las reglas vigentes, cubriendo los impuestos correspondientes y cumpliendo todos los requisitos establecidos por las autoridades.
