Tu comida podría contener plásticos invisibles, revela nuevo estudio global

Tu comida podría contener plásticos invisibles, revela nuevo estudio global
Tu comida podría contener plásticos invisibles, revela nuevo estudio global

Clara solía calentar su comida en un recipiente de plástico sin pensarlo dos veces. Un día leyó que hacerlo podría liberar pequeñas partículas invisibles a simple vista. Desde entonces, su percepción del “envase seguro” cambió para siempre.

Ahora, la ciencia confirma que esa preocupación no es infundada. Un estudio publicado en NPJ Science of Food revela que los envases de uso cotidiano liberan microplásticos y nanoplásticos directamente en los alimentos.

Qué son los microplásticos y cómo llegan a tus alimentos

Los microplásticos miden menos de 5 mm, mientras que los nanoplásticos son incluso más pequeños. Estos fragmentos pueden desprenderse al abrir una botella, cortar un envase, recalentar un recipiente en el microondas o lavar repetidamente un tupper de plástico.

Estudios recientes hallaron estas partículas en agua embotellada, arroz, pescado enlatado, alimentos para llevar y refrescos. Solo una botella de agua puede contener hasta 240,000 partículas de plástico.

¿Qué hace el plástico en tu cuerpo?

Lo alarmante no es solo su presencia en los alimentos, sino que estos plásticos pueden atravesar órganos y tejidos, alcanzando el torrente sanguíneo.

Se han detectado en el cerebro, pulmones, hígado, placenta, sangre e incluso leche materna, según CNN y The New England Journal of Medicine. Este último halló que quienes tenían partículas plásticas en las arterias duplicaban el riesgo de infarto, ACV o muerte prematura.

Envases que liberan más microplásticos

Según los investigadores:

  • Botellas plásticas al abrir o apretar
  • Tapas plásticas de frascos de vidrio al cerrar y abrir
  • Recipientes plásticos reutilizados o lavados con frecuencia
  • Envoltorios de fiambres o snacks
  • Plásticos calentados en microondas o expuestos al sol

El riesgo aumenta con los alimentos ultraprocesados, ya que su fabricación implica mayor contacto con maquinaria y empaques de plástico.

Cómo reducir la exposición diaria

Los expertos recomiendan:

  • Usar recipientes de vidrio, acero inoxidable o cerámica
  • No calentar plástico en el microondas
  • Evitar el lavavajillas para envases plásticos
  • Revisar el código de reciclaje: evitar plásticos tipo 3 (ftalatos)
  • Llevar bolsas reutilizables, omitir utensilios de plástico y pedir a la tintorería que no use bolsas plásticas

Leonardo Trasande, pediatra ambiental de NYU Langone Health, enfatiza que “el calor y la presión aumentan la liberación de microplásticos”.

Un problema más grande que el consumidor

Lisa Zimmermann, autora del estudio, afirma que “esto no es un problema individual. Requiere acciones sistemáticas para reducir la producción y exposición al plástico”.

Aunque los cambios personales ayudan, la solución de fondo involucra políticas públicas, innovación en materiales de envasado y regulación de contaminantes invisibles en los alimentos.

Lo invisible también contamina

Los microplásticos ya forman parte del paisaje invisible de nuestra alimentación. Reconocer su presencia es el primer paso para proteger la salud. Como Clara, millones de personas pueden cambiar hábitos cotidianos, mientras exigimos mejores prácticas industriales.La contaminación por plásticos no es solo ambiental: ya está en nuestros cuerpos.

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