En medio de una conversación incómoda pero reveladora, un grupo de investigadores está revolucionando lo que pensamos de uno de los temas más ignorados del cuerpo humano: los mocos. Aquello que solemos ver como una molestia pegajosa es, en realidad, una barrera inmunológica sofisticada que puede ofrecer señales clave sobre nuestra salud respiratoria.
Y sí, los mocos también hablan, aunque no literalmente: su color, consistencia y cantidad pueden revelar infecciones, alergias, inflamación o desequilibrios en el microbioma nasal.
¿Qué dice el color de tus mocos?
- Moco transparente: suele ser señal de alergia o exposición a irritantes como polvo o humo.
- Moco blanco: indica congestión y puede relacionarse con una infección viral leve.
- Moco amarillo o verde: contiene glóbulos blancos muertos, lo que sugiere una lucha activa contra bacterias.
- Moco con sangre: la coloración rojiza o rosada puede deberse a vasos sanguíneos irritados, especialmente al sonarse con fuerza.
La doctora Daniela Ferreira, de la Universidad de Oxford, explica que estos signos deben observarse con atención, especialmente si aparecen con otros síntomas como fiebre, fatiga o pérdida de olfato.
El microbioma nasal: tu primera defensa inmunológica
Cada persona alberga una flora bacteriana nasal única, influida por factores como edad, género, dieta, ciudad de residencia, e incluso si vapea o fuma. Ferreira investiga cómo modificar el microbioma nasal para fortalecer las defensas del organismo, igual que los probióticos benefician al intestino.
“Imagina un espray nasal que introduzca bacterias buenas en tu nariz para protegerte de enfermedades”, señala. Y eso no es ciencia ficción: su equipo ya trabaja en espráis nasales probióticos que podrían prevenir infecciones o incluso mejorar la eficacia de ciertas vacunas.
¿Moco como medicina? De probióticos a trasplantes nasales
En Suecia, científicos como Anders Martensson han llevado el concepto aún más lejos: realizaron trasplantes de moco nasal de personas sanas a pacientes con rinitis crónica, logrando reducir los síntomas hasta en un 40% durante tres meses. ¿El resultado? Menos tos, dolor facial y congestión, sin efectos secundarios.
Mientras tanto, en Estados Unidos, la doctora Jennifer Mulligan explora terapias nasales con vitamina D en espray para restaurar el olfato en personas afectadas por la inflamación, como quienes sufrieron Covid-19 o daños por tabaquismo.
Más allá de la nariz: enfermedades que se reflejan en tus mocos
El análisis del moco nasal puede ofrecer pistas sobre condiciones más serias como:
- Asma y EPOC
- Cáncer de pulmón
- Alzhéimer y Parkinson
- Contaminación ambiental
- Exposición a radiación
Incluso podría utilizarse como biomarcador para medicina personalizada, permitiendo tratamientos más precisos y menos invasivos.
Cuida tu salud nasal: consejos clave
- Mantén una buena higiene nasal con soluciones salinas.
- Evita ambientes con humo o contaminación prolongada.
- Si el moco cambia de color y persiste, consulta a un especialista.
- Considera incorporar probióticos en tu dieta para fortalecer tu sistema inmune.
