El intestino permeable, conocido en la medicina como aumento de la permeabilidad intestinal, es un término que ha ganado popularidad en los últimos años debido a su asociación con múltiples enfermedades crónicas, incluidas las autoinmunes. Se refiere a un estado en el que la barrera intestinal se vuelve más “porosa” de lo normal, permitiendo el paso de toxinas, bacterias, partículas de alimentos no digeridos y otras sustancias al torrente sanguíneo.
Este fenómeno puede activar una respuesta inmunitaria sostenida que conduce a inflamación crónica y desequilibrios en todo el organismo.
Cómo funciona la barrera intestinal en condiciones normales
El revestimiento intestinal está formado por una capa de células unidas por uniones estrechas, que actúan como filtro selectivo: permiten el paso de nutrientes beneficiosos y bloquean el de sustancias dañinas. Cuando estas uniones se debilitan, se produce el intestino permeable, lo que compromete la integridad de la barrera intestinal.
Factores que pueden causar intestino permeable
- Dieta alta en ultraprocesados, azúcares y grasas saturadas, que altera la microbiota intestinal y debilita la barrera.
- Uso prolongado de antibióticos, antiinflamatorios o medicamentos como los AINEs, que dañan la mucosa intestinal.
- Estrés crónico, que desequilibra el eje intestino-cerebro y aumenta la producción de cortisol, afectando la función intestinal.
- Disbiosis intestinal, es decir, un desequilibrio en las bacterias que habitan el intestino.
- Infecciones gastrointestinales que dañan la mucosa.
Relación entre intestino permeable, inflamación y enfermedades autoinmunes
Cuando sustancias tóxicas atraviesan la barrera intestinal debilitada, el sistema inmune las reconoce como amenazas y desencadena una respuesta inflamatoria. Con el tiempo, esta inflamación constante puede confundir al sistema inmune, que empieza a atacar tejidos propios, contribuyendo al desarrollo de enfermedades autoinmunes como:
- Artritis reumatoide.
- Enfermedad celíaca.
- Lupus eritematoso sistémico.
- Enfermedad de Crohn.
- Tiroiditis autoinmune.
Además, se ha vinculado el intestino permeable con trastornos como síndrome de fatiga crónica y fibromialgia.
Cómo proteger tu barrera intestinal
- Adopta una alimentación antiinflamatoria, rica en verduras, frutas, pescado azul, frutos secos y cereales integrales.
- Incluye alimentos fermentados que aporten probióticos naturales como kéfir, yogur o chucrut.
- Consume caldo de huesos, rico en glutamina y colágeno, nutrientes que ayudan a reparar la mucosa intestinal.
- Evita en lo posible el consumo de alcohol, tabaco y alimentos ultraprocesados.
- Consulta a un especialista en gastroenterología o nutrición si presentas síntomas persistentes como hinchazón, gases, diarrea o dolor abdominal.
