Los mitos sobre la alimentación han sido aclaradas por los expertos. Y es que las dietas milagro, productos “light” y reglas rígidas se presentan como soluciones rápidas, pero muchas veces terminan afectando la relación con la comida y en consecuencia, la salud.
Especialistas en nutrición citados por GQ advierten que algunos de los hábitos que creemos saludables podrían estar saboteando nuestro bienestar sin que lo notemos. El secreto no está en seguir extremos, sino en construir una rutina alimentaria que se pueda mantener a lo largo del tiempo.
Cuidar la alimentación funciona como una inversión inteligente. No se trata de gastar más, sino de elegir mejor. Así como el lujo accesible consiste en disfrutar calidad sin exceso, una nutrición saludable se basa en constancia, equilibrio y decisiones informadas, no en productos caros ni sacrificios extremos.
Desde esta perspectiva, comer bien es una forma de bienestar premium al alcance de cualquiera. Expertos aclararon los mitos y en La Verdad Noticias te explicamos todos los detalles.
Comer entre horas: un mito que genera culpa innecesaria
Uno de los mitos más extendidos es que comer entre comidas impide mejorar la salud o el peso corporal. Los expertos citados por GQ aclaran que este hábito no es perjudicial si se hace de forma consciente y equilibrada. De hecho, elegir alimentos ricos en proteína y fibra puede ayudar a controlar el apetito y evitar el consumo excesivo de ultraprocesados.
Lejos de ser un error, comer entre horas puede convertirse en una herramienta para mantener la energía estable durante el día y mejorar la relación con la comida, siempre que las elecciones sean adecuadas.
El mito del consumo de proteína
En los últimos años, el aumento del consumo de proteína se ha promovido como una solución universal para mejorar la salud. Sin embargo, especialistas coinciden en que la mayoría de las personas ya cubre sus requerimientos diarios a través de una dieta variada.
La Harvard T.H. Chan School of Public Health señala que solo ciertos grupos, como deportistas de alto rendimiento, adultos mayores o personas con condiciones médicas específicas, podrían requerir un ajuste en su ingesta, siempre bajo supervisión profesional. Consumir proteína en exceso no aporta beneficios adicionales y puede desplazar otros nutrientes esenciales.
Mito de la Fibra natural vs suplementos
Existe la creencia de que los suplementos pueden reemplazar la fibra presente en frutas y verduras. Los expertos aclaran que estos productos solo funcionan como apoyo y no replican la complejidad nutricional de los alimentos integrales.
De acuerdo con la Harvard T.H. Chan School of Public Health, las frutas y verduras aportan distintos tipos de fibra, además de vitaminas, minerales y compuestos bioactivos que favorecen la salud intestinal, ayudan a regular la glucosa y el colesterol, y prolongan la sensación de saciedad. Ninguna cápsula puede sustituir ese conjunto de beneficios.
Mito sobre los productos bajos en grasa
Durante años se ha promovido la idea de que los productos bajos en grasa son siempre la opción más saludable. No obstante, los especialistas citados por GQ subrayan que las grasas son esenciales para el organismo y necesarias para múltiples funciones vitales.
Alimentos como el aceite de oliva, los frutos secos o el yogur griego aportan grasas saludables que contribuyen a la salud cardiovascular, al funcionamiento cerebral y al equilibrio hormonal. Además, ayudan a mantener la saciedad, lo que puede prevenir el consumo excesivo de otros alimentos.

Mito sobre el ejercicio sin buena alimentación
Otro mito persistente es creer que la actividad física puede compensar una mala alimentación. Los expertos advierten que, aunque el ejercicio aporta beneficios indiscutibles, no puede contrarrestar por sí solo los efectos de hábitos alimentarios inadecuados.
La Organización Mundial de la Salud destaca que la salud integral se construye a partir de la combinación de una dieta equilibrada y actividad física regular. Ambos factores se complementan y resultan indispensables para lograr beneficios duraderos.
¿Qué recomiendan los expertos en nutrición?
El oncólogo Ezekiel J. Emanuel, de la Universidad de Pensilvania, explicó a GQ que la base de una buena nutrición está en crear hábitos saludables que puedan mantenerse durante años. Este enfoque coincide con las recomendaciones de instituciones como la Harvard School of Public Health, que promueven una alimentación variada, flexible y alejada de soluciones milagro.
Apostar por una nutrición sostenible implica elegir alimentos frescos, locales y de temporada, inspirarse en modelos como la dieta mediterránea y adaptar las decisiones a las necesidades individuales. No se trata de perfección, sino de constancia.
El verdadero lujo en la alimentación no está en seguir la última moda ni en gastar más dinero, sino en entender el cuerpo y darle lo que necesita de forma equilibrada. Informarse, evitar los mitos y construir hábitos sostenibles permite mejorar la salud sin culpa ni frustración. Comer bien, al final, es una de las formas más accesibles y duraderas de bienestar.