
Qué es el mangostán y por qué ha ganado atención
El mangostán (Garcinia mangostana) es una fruta tropical originaria del sudeste asiático, reconocida por su cáscara morada y su pulpa blanca, jugosa y ligeramente ácida. Conocido como la “reina de las frutas” en países como Tailandia y Malasia, ha sido valorado durante siglos en la medicina tradicional por sus posibles propiedades antiinflamatorias y regenerativas.
En los últimos años, el mangostán ha captado el interés de la ciencia occidental por su alta concentración de xantonas, compuestos antioxidantes con potenciales efectos positivos sobre el sistema inmune, el metabolismo y la salud celular. Aunque todavía faltan más estudios clínicos en humanos, las investigaciones preliminares son prometedoras.
Rica fuente de antioxidantes naturales
Uno de los mayores atractivos del mangostán es su concentración de antioxidantes, en particular las xantonas, que se encuentran en mayor cantidad en la cáscara o pericarpio de la fruta. Las xantonas han sido estudiadas por su capacidad de neutralizar radicales libres, lo que podría ayudar a reducir el daño oxidativo, uno de los factores implicados en el envejecimiento prematuro y enfermedades crónicas como cáncer o diabetes tipo 2.
Además de las xantonas, el mangostán contiene vitamina C, un antioxidante clave que fortalece el sistema inmunológico, mejora la absorción del hierro y contribuye a la salud de la piel y los vasos sanguíneos.
Beneficios potenciales del mangostán para la salud
Aunque gran parte de la evidencia aún se basa en estudios de laboratorio o modelos animales, algunos de los beneficios potenciales del mangostán incluyen:
- Refuerzo del sistema inmunológico: gracias a su contenido de vitamina C y compuestos antiinflamatorios.
- Mejora de la salud metabólica: algunas investigaciones sugieren que podría ayudar a reducir los niveles de glucosa en sangre y mejorar la sensibilidad a la insulina.
- Reducción de la inflamación crónica: las xantonas podrían tener efectos similares a los de los antiinflamatorios no esteroideos, sin sus efectos secundarios.
- Protección cardiovascular: al disminuir el estrés oxidativo y la inflamación, podría contribuir a una mejor salud arterial.
- Actividad antimicrobiana: extractos del mangostán han demostrado cierta capacidad para combatir bacterias y hongos, aunque se requieren más estudios en humanos.
Cómo consumir mangostán y precauciones
El mangostán fresco se consume generalmente al abrir su gruesa cáscara morada con un cuchillo, extrayendo la pulpa blanca que se divide en gajos, similar a un ajo en forma. Tiene un sabor dulce y floral, con notas cítricas, lo que lo hace ideal para comer solo o como parte de smoothies, ensaladas o postres.
En algunos países también se comercializan jugos, cápsulas o extractos de mangostán, especialmente hechos a partir de su cáscara, donde se concentran las xantonas. Sin embargo, es importante:
- Verificar el origen y la pureza del suplemento antes de consumirlo.
- Consultar a un médico antes de usarlo con fines terapéuticos, especialmente si se toman medicamentos para la presión arterial, diabetes o inmunosupresores.
- Evitar el consumo excesivo, ya que algunos compuestos pueden interferir con ciertas enzimas hepáticas o generar efectos adversos en grandes cantidades.
¿Dónde conseguir mangostán?
El mangostán fresco no siempre es fácil de conseguir fuera del sudeste asiático debido a sus restricciones de importación y corta vida útil. Sin embargo, en muchos países de América Latina, Europa y Norteamérica se puede encontrar:
- En mercados asiáticos especializados o tiendas de productos exóticos.
- En forma de pulpa congelada, jugos o suplementos, disponibles en tiendas naturistas o en línea.
- En ferias agrícolas tropicales donde se promueve el cultivo local, especialmente en regiones como el sur de México, Colombia o Perú.
Una joya exótica con potencial
El mangostán es una fruta exótica que combina sabor, historia y beneficios para la salud. Aunque todavía se necesitan más estudios en humanos para confirmar muchas de sus propiedades, su riqueza en antioxidantes, vitaminas y compuestos bioactivos lo convierten en una opción atractiva dentro de una alimentación saludable y variada.
Si tienes la oportunidad de probarlo, ya sea fresco o en extracto, el mangostán puede ser una deliciosa forma de diversificar tu dieta y apoyar tu bienestar con un toque del trópico asiático.