Las legumbres forman parte de los grupos de alimentos más completos dentro de una alimentación equilibrada. Además de ser accesibles y versátiles, destacan por su aporte de proteína de origen vegetal, fibra, vitaminas y minerales. Su consumo resulta útil para quienes buscan reducir la proteína animal sin descuidar el aporte nutricional necesario para el buen funcionamiento del organismo.
En los últimos años, ha crecido el interés por alcanzar una ingesta adecuada de proteína, aunque es importante recordar que este nutriente no actúa de forma aislada. El cuerpo requiere una combinación de macronutrientes y micronutrientes que se obtienen a través de una dieta variada.
Las legumbres funcionan mejor cuando se integran junto con cereales, semillas, frutos secos, frutas y verduras, lo que mejora la calidad proteica y la absorción de minerales y aminoácidos.
¿Es la proteína de las legumbres completa?
Una proteína completa es aquella que contiene en proporciones adecuadas los nueve aminoácidos esenciales que el cuerpo no puede producir. Aunque las legumbres contienen todos los aminoácidos esenciales, algunos están presentes en menor proporción, como la metionina.
En contraste, alimentos como el arroz presentan menor cantidad de lisina, por lo que combinaciones tradicionales como arroz con frijoles permiten complementar estos aminoácidos limitantes.
Sin embargo, no es necesario consumirlos en la misma comida. La evidencia indica que lo relevante es la ingesta total de aminoácidos a lo largo del día. Si se consumen suficientes calorías y una variedad de alimentos, el organismo puede cubrir sus necesidades esenciales, ya que además mantiene reservas internas que ayudan a equilibrar la disponibilidad de aminoácidos.
Legumbres que aportan más proteína por cada 100 gramos
Entre las legumbres hervidas desde secas que más proteína aportan por cada 100 gramos se encuentra la soja con 10.6 gramos, seguida de lentejas verdes y marrones con 8.8 gramos, guisantes amarillos partidos con 8.4 gramos y judías rojas con 8.3 gramos.
También destacan los guisantes verdes partidos con 7.9 gramos, judías blancas con 7.8 gramos, lentejas rojas con 7.7 gramos, garbanzos y judías mungo con 7.6 gramos, judías pintas con 6.1 gramos y judías blancas cocidas en salsa de tomate en lata con 5.7 gramos.
Si se analiza el contenido en seco, la soja es una de las legumbres con mayor concentración proteica, con entre 35 y 40 gramos por cada 100 gramos. También aporta hierro, calcio y grasas saludables. Puede consumirse en forma de tofu, tempeh, edamame o bebida vegetal, adaptándose con facilidad a distintas preparaciones.
Los altramuces contienen aproximadamente 36 gramos de proteína por cada 100 gramos en seco y además aportan fibra, magnesio y fósforo. Las lentejas ofrecen entre 24 y 28 gramos por cada 100 gramos en seco y son fuente de hierro, ácido fólico y fibra, mientras que los chícharos aportan entre 23 y 24 gramos, junto con vitaminas del complejo B y antioxidantes.

¿Cómo integrar las legumbres a la dieta diaria?
Dentro de las dietas vegetarianas también se incorporan productos como el seitán, elaborado a base de gluten de trigo, que aporta una cantidad elevada de proteína, aunque su calidad nutricional puede variar.
La quinoa, por su parte, ofrece proteína de buena calidad en menor cantidad y funciona como alternativa para diversificar recetas. Los frutos secos y semillas presentan alta concentración proteica por cada 100 gramos, aunque las porciones habituales son menores, por lo que su aporte final depende de la cantidad consumida.
Finalmente, es importante considerar que no todos los productos vegetales procesados son saludables. Algunos sustitutos industriales pueden contener altos niveles de sal y grasas añadidas, por lo que se recomienda revisar las etiquetas y priorizar opciones frescas o preparaciones caseras.