Hablar dormido: qué significa según la psicología y cuándo preocuparse

Hablar dormido: qué significa según la psicología y cuándo preocuparse
Hablar dormido: qué significa según la psicología y cuándo preocuparse

Hablar dormido, conocido en medicina como somniloquia, es una de las parasomnias más comunes. Se trata de un fenómeno en el que una persona pronuncia palabras, frases o sonidos mientras duerme, sin ser consciente de ello.

Aunque suele ser inofensivo, puede alterar la calidad del sueño y afectar a la convivencia, especialmente cuando los episodios son frecuentes o intensos. Estudios revelan que dos tercios de la población ha experimentado somniloquia al menos una vez en su vida, siendo más común en la infancia y disminuyendo con la edad.

Los distintos tipos de hablar dormido

La Clínica Cleveland explica que la somniloquia puede manifestarse en distintas formas:

  • Susurros nocturnos.
  • Hablar en tono normal.
  • Gritos o frases completas.
  • Conversaciones enteras con sentido.
  • Palabras incoherentes mezcladas con ruidos.

Curiosamente, investigaciones lingüísticas han mostrado que el contenido suele ser negativo, exclamativo o incluso profano, lo que podría reflejar conflictos internos procesados en sueños.

Causas psicológicas y genéticas de la somniloquia

Aunque aún no existe un consenso definitivo, la ciencia apunta a factores genéticos, psicológicos y ambientales.

  • Genética: estudios con gemelos muestran mayor coincidencia en casos de somniloquia, junto con parasomnias como el sonambulismo o el bruxismo.
  • Estrés y ansiedad: son detonantes comunes que aumentan la frecuencia de episodios.
  • Trastorno de estrés postraumático (TEPT): incrementa la probabilidad de hablar dormido.
  • Otros factores: privación de sueño, jet lag, apnea del sueño y consumo de alcohol o sustancias.

¿Hablar dormido es malo para la salud?

La somniloquia en sí misma no representa un riesgo grave, pero sí puede generar consecuencias indirectas:

  • Dificultades de descanso en la pareja.
  • Estrés y vergüenza por el contenido de lo dicho.
  • Alteraciones en la calidad del sueño.

En casos en los que se combina con ronquidos intensos, pausas respiratorias o pesadillas frecuentes, podría indicar un trastorno de sueño más complejo, como la apnea del sueño.

Cómo reducir los episodios de hablar dormido

Especialistas recomiendan mejorar la higiene del sueño para disminuir la somniloquia:

  • Mantener horarios regulares para dormir y despertar.
  • Evitar cafeína y alcohol antes de acostarse.
  • Crear un ambiente relajante, libre de ruidos y luces.
  • Realizar actividad física moderada durante el día.
  • Exponerse a la luz natural para regular el reloj biológico.

Para quienes conviven con alguien que habla dormido, el uso de tapones para los oídos o máquinas de ruido blanco puede ser de gran ayuda.

En casos más severos, dormir en habitaciones separadas puede ser una opción temporal para proteger la calidad del descanso.

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