El tabaco sigue matando: la principal causa prevenible de cáncer

El tabaco sigue matando: la principal causa prevenible de cáncer
El tabaco sigue matando: la principal causa prevenible de cáncer

Durante más de medio siglo, los mensajes de salud pública han advertido sobre los riesgos del tabaco. Y aunque el consumo de cigarrillos ha disminuido drásticamente —del 42% en 1965 al 11% en 2023—, el tabaco continúa siendo la principal causa prevenible de muerte por cáncer en Estados Unidos, según un reciente informe de la Sociedad Americana Contra el Cáncer (ACS).

El estudio, parte del Atlas del Tabaco de EE.UU., revela una verdad incómoda: el progreso no es suficiente. Más del 80% de los casos de cáncer de pulmón están vinculados al consumo de tabaco. Y aunque millones han logrado abandonar el hábito, la sombra del cigarro sigue dejando una huella profunda en la salud pública.

El precio oculto del cigarro

“Desde el histórico informe del Cirujano General en 1964, el control del tabaco ha salvado millones de vidas”, recordó Nigar Nargis, directora científica sénior de la ACS. Sin embargo, advierte que la epidemia “exige atención y respaldo continuos”.

El informe señala una realidad desigual: las tasas de detección del cáncer de pulmón y el uso de terapias para dejar de fumar son mucho más bajas en los estados del sur y el medio oeste. Allí, el acceso a servicios médicos es limitado y las políticas antitabaco son más débiles.

Un llamado urgente a la detección temprana

Pese a los avances tecnológicos, solo el 18% de los fumadores actuales o exfumadores elegibles se realizan las tomografías recomendadas para la detección del cáncer de pulmón. La ACS recomienda que los adultos de 50 a 80 años con un historial de tabaquismo prolongado se sometan a revisiones anuales.

Estas pruebas pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte, pero aún son poco aprovechadas.

“La detección temprana puede salvar vidas, pero depende de la conciencia y de políticas públicas que la promuevan”, explicó el Dr. William Dahut, director científico de la ACS.

Nuevos desafíos: vapeo y desigualdad social

El informe también aborda la nueva cara del tabaquismo: el uso de cigarrillos electrónicos. Cerca del 33% de los fumadores también vapean, y más de 1.6 millones de jóvenes estadounidenses consumen estos productos, el 90% de ellos con sabores atractivos.

El Dr. Ahmedin Jemal, coautor del estudio, advirtió que las desigualdades sociales y raciales agravan la situación. Las comunidades de bajos ingresos, las minorías y la población LGBTQ+ enfrentan una mayor exposición al tabaco y menos acceso a programas de cesación.

Un futuro libre de humo: ¿mito o meta alcanzable?

El Atlas del Tabaco no es solo un diagnóstico, sino una llamada a la acción.

“El progreso es posible, pero no inevitable”, concluye Dahut.

Reducir la mortalidad por cáncer requiere liderazgo político, educación sanitaria y compromiso social sostenido.

La historia del tabaco en Estados Unidos demuestra que las políticas firmes pueden salvar millones de vidas. Pero mientras el cigarro siga siendo accesible, seductor y normalizado, la batalla contra el cáncer seguirá en curso.

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