En San Luis Potosí, la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS) lanzó una advertencia contundente: los vapeadores no son una alternativa segura al cigarro tradicional. Por el contrario, su consumo podría aumentar el riesgo de cáncer, enfermedades cardíacas y lesiones pulmonares graves, incluyendo el síndrome conocido como EVALI (lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillos electrónicos).
El engañoso mito del vapeo “seguro”
Durante años, la industria del vapeo ha vendido la idea de que los cigarrillos electrónicos son una opción menos dañina. Sin embargo, la evidencia científica actual demuestra lo contrario. Los aerosoles que se inhalan contienen nicotina, metales pesados y compuestos cancerígenos capaces de dañar las células pulmonares y alterar el sistema cardiovascular.
“Su uso es peligroso y engañoso”, advirtió la COEPRIS, subrayando que los vapeadores representan una amenaza especialmente seria para los jóvenes. La nicotina presente en estos dispositivos no solo genera adicción, sino que también puede afectar el desarrollo cerebral en adolescentes, comprometiendo su memoria y capacidad de concentración.
EVALI: el nuevo rostro del daño pulmonar
Uno de los riesgos más alarmantes asociados al vapeo es la aparición de EVALI, una lesión pulmonar grave identificada por primera vez en Estados Unidos y que ya ha tenido casos reportados en México. Este síndrome provoca dificultad respiratoria, fiebre, dolor torácico y, en algunos casos, insuficiencia respiratoria que requiere hospitalización.
El peligro radica en que los líquidos usados para vapear contienen aceites, saborizantes y sustancias desconocidas que, al calentarse, generan aerosoles con partículas que pueden alojarse profundamente en los pulmones. El resultado puede ser un daño inflamatorio severo e irreversible.
Campañas de prevención y medidas legales
Para frenar el avance del consumo entre jóvenes, la COEPRIS ha reforzado las campañas educativas y de concientización en escuelas y espacios públicos de San Luis Potosí. Se han distribuido miles de trípticos, organizado charlas y brindado asesorías dirigidas a estudiantes y padres de familia.
Además, el gobierno mexicano actualizó en enero de 2025 el Artículo 4° de la Constitución, estableciendo que la ley sancionará toda actividad relacionada con el uso, producción, distribución y venta de vapeadores y dispositivos análogos. Esta medida busca proteger especialmente a niñas, niños y adolescentes de los riesgos a largo plazo del vapeo.
Un llamado a la responsabilidad colectiva
El mensaje de la COEPRIS va más allá de una advertencia sanitaria: es una invitación a repensar los hábitos de consumo y a cuestionar las estrategias de mercadotecnia que presentan el vapeo como un símbolo de modernidad o estilo de vida. La dependencia exhorta a la población a mantenerse informada y a priorizar la salud sobre las tendencias.
En una era donde la adicción al vapeo se propaga en redes sociales, la educación se convierte en la herramienta más poderosa para proteger a las nuevas generaciones. La batalla contra el vapeo no se libra solo en los laboratorios, sino en las aulas, los hogares y las plataformas digitales donde se forman las percepciones sobre lo que “parece” inofensivo.
