10 hábitos en el dormitorio que arruinan tu sueño y cómo corregirlos

10 hábitos en el dormitorio que arruinan tu sueño y cómo corregirlos
10 hábitos en el dormitorio que arruinan tu sueño y cómo corregirlos

Pasamos alrededor de 27 años en la cama, pero pocos reparan en cómo pequeños hábitos en el dormitorio pueden influir negativamente en nuestro descanso. Anne Marie Boyhan, coach certificada en ciencias del sueño, explica para Women’s Health que no se necesitan cambios drásticos para mejorar la calidad del sueño: basta con corregir ciertos detalles cotidianos que impactan en nuestro bienestar.

La importancia de un dormitorio limpio y ordenado

Un dormitorio sucio o desordenado puede acumular ácaros, moho y otros alérgenos que inflaman las vías respiratorias, dificultan conciliar el sueño y causan despertares nocturnos frecuentes. Además, la suciedad y el desorden elevan el cortisol, la hormona del estrés, que reduce la producción natural de melatonina, clave para un sueño profundo.

El moho es especialmente peligroso, pues afecta al 20-25% de personas sensibles con síndrome de respuesta inflamatoria crónica (CIRS), causando insomnio persistente y problemas respiratorios.

Los 10 hábitos que arruinan tu descanso y cómo corregirlos

  1. Dejar toallas mojadas en la cama
    Las toallas húmedas transmiten microbios y fomentan el crecimiento de moho y bacterias. Se recomienda evitar dejarlas sobre la cama, limpiar bien con productos específicos y ventilar.
  2. Comer en la cama
    Asociar la cama con la comida confunde al cerebro y atrae plagas. También puede provocar indigestión. Mejor comer en el comedor y reservar la cama solo para dormir.
  3. No lavar las fundas de almohada frecuentemente
    El sudor, grasa y células muertas se acumulan en fundas, generando alérgenos que irritan la piel y afectan el sueño. Lo ideal es lavarlas semanalmente y usar protectores lavables.
  4. Usar batas o ropa de casa sin lavar
    Estas prendas acumulan suciedad y gérmenes. Lávalas tan seguido como las toallas para evitar contaminación.
  5. Sentarse en la cama con ropa de la calle
    La ropa exterior lleva polvo, polen y bacterias. Cambiarse a ropa limpia antes de usar la cama reduce la exposición a alérgenos.
  6. Descuidar la limpieza del antifaz para dormir
    Las máscaras acumulan grasa y restos que pueden irritar la piel. Lávalas al menos cada semana.
  7. Hacer la cama justo al levantarse
    Durante la noche, el cuerpo libera humedad; tender la cama inmediatamente atrapa esa humedad y fomenta moho. Lo recomendable es dejarla destendida y ventilar al menos 30 minutos.
  8. Olvidar limpiar rincones ocultos
    El polvo se acumula en lugares como bajo la cama, cabeceros o ventiladores, agravando alergias. Limpia todas las áreas con regularidad.
  9. No ventilar el dormitorio diariamente
    El aire viciado favorece la proliferación de contaminantes. Abrir ventanas mejora la calidad del aire y el descanso.
  10. Mantener el dormitorio desordenado
    El caos visual aumenta el estrés y dificulta la relajación necesaria para dormir bien. Ordena y libera espacio.

Un buen ambiente para un sueño reparador

Boyhan insiste en que la combinación de limpieza, ventilación y orden no solo previene alergias y enfermedades inflamatorias, sino que también reduce el estrés, facilitando la producción natural de melatonina y mejorando el descanso nocturno.

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