Vinagre: Cuál es seguro para cocinar y cuál solo sirve para limpiar

No todos los vinagres son iguales. Conoce las diferencias entre el vinagre de cocina y el de limpieza, sus usos correctos y los riesgos de confundirlos.

Vinagre de cocina y vinagre de limpieza: diferencias que debes conocer

El vinagre es uno de los productos más versátiles del hogar, pero no todos los tipos son iguales ni pueden usarse de la misma manera.

La diferencia entre el vinagre de cocina y el de vinagre de limpieza radica en su origen y en su nivel de acidez, lo que determina si es seguro para el consumo humano o si debe reservarse únicamente para desinfectar y limpiar superficies. Conocer estas diferencias es la clave para evitar accidentes.

Diferencias entre vinagre de cocina y vinagre de limpieza

De acuerdo con la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), la confusión es frecuente. El vinagre alimenticio se produce a partir de ingredientes naturales como vino, manzana o arroz, y su acidez suele estar entre el 4% y el 6%.

En cambio, el vinagre de limpieza es más fuerte. Puede alcanzar entre un 6% y 10% de acidez o incluso más, lo que lo convierte en un producto peligroso si se consume o entra en contacto directo con la piel y el cabello.

¿Por qué no son lo mismo?

El vinagre blanco de uso alimenticio se obtiene de la fermentación del alcohol de cereales o azúcar, con una concentración de ácido acético que no supera el 7%. Esto lo hace seguro para cocinar, aliñar ensaladas o incluso limpiar suavemente utensilios de cocina.

En contraste, el vinagre de limpieza, también llamado vinagre industrial o destilado, se fabrica mediante destilación del alcohol, lo que eleva su acidez hasta un 10%. Esa concentración lo convierte en un gran desinfectante, pero también en un producto no apto para el consumo humano.

Usos y precauciones en casa

El vinagre de limpieza se recomienda para desinfectar baños, eliminar cal, quitar moho, limpiar hornos, abrillantar acero inoxidable o desodorizar electrodomésticos como lavadoras y lavavajillas.

Sin embargo, por su alta concentración, debe manejarse con precaución, ya que el ácido acético en niveles elevados puede causar quemaduras en la boca, garganta y estómago.

La OCU insiste que el vinagre de limpieza nunca debe usarse en recetas ni aplicarse sobre el cuerpo.

El vinagre de cocina, en cambio, es seguro para preparar alimentos y puede servir como una alternativa suave para limpiar superficies relacionadas con la comida. Separar ambos tipos de vinagre no solo protege la salud, también asegura un uso más eficiente en cada contexto.

El vinagre de cocina pertenece a la despensa, mientras que el de limpieza debe quedarse en el armario de los productos domésticos.

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